El Pazo Bayón será vendido para financiar la ayuda a toxicómanos

J. Á. FARIÑAS A CORUÑA

GALICIA

VÍTOR MEJUTO

La sentencia dictada por la misma sala que liberó al Negro condena a los cuñados de Oubiña como testaferros del narco La sección cuarta de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional -la misma que excarceló al presunto narco Carlos Ruiz Santamaría- hizo pública ayer una sentencia histórica en la que acuerda la confiscación del pazo de Bayón -una valoración de urgencia se aproxima a los 4,8 millones de euros- «como finca emblemática en las actividades de narcotráfico realizadas por las redes gallegas, en las que se encuentra inmerso, sin duda alguna, Laureano Oubiña Piñeiro».

31 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

El tribunal, integrado por dos de los tres jueces objeto de la querella de la Fiscalía General del Estado, pide que el producto de la subasta de la finca se invierta en programas de prevención, rehabilitación e inserción de drogodependientes. La sentencia judicial, que todavía puede ser recurrida ante el Tribunal Supremo, hace oficial una evidencia: Laureano Oubiña Piñeiro y su esposa, Esther Lago, fallecida hace un año, eran los únicos y reales propietarios del pazo de Bayón y la plantación de albariño que convirtió el complejo a finales de los ochenta en el Falcon Crest gallego. El dinero invertido en la compra de la finca y en las cuantiosas mejoras efectuadas en ella salió del narcotráfico, aunque en el juicio de la operación Nécora Laureano Oubiña y su esposa fueran absueltos del delito contra la salud pública que se les imputaba. La sentencia, dictada por los magistrados Juan José López Ortega, Carlos Ollero Bulter y Flor Sánchez Martínez, confirma y amplía lo ya insinuado por la del caso Nécora. En ella se condena a Domingo Ubeira y Margarita Lago, cuñados de Oubiña, y a Francisco Velasco, abogado de confianza de la familia, como autores de un delito de receptación especial o blanqueo de capitales de dinero procedente del tráfico ilegal de drogas. Testaferros El veredicto deja sentado con meridiana claridad que «más allá de la titularidad formal, es obvio que la totalidad de las acciones de Comercial Oula pertenecen sin ninguna duda al matrimonio Oubiña-Lago, de manera que tanto la sociedad panameña Fashion Earrings como los acusados Domingo Ubeira Prado y Margarita Lago García son testaferros de un patrimonio que pertenece de manera exclusiva al matrimonio Oubiña-Lago». El tribunal analiza la sentencia del Supremo en la que los Oubiña fueron absueltos del delito de blanqueo por el que fueron condenados por la Audiencia Nacional y recuerda que en la misma ya se dejaba clara la procedencia ilícita de las divisas que Esther Lago ingresaba en la oficina del BBV de Vilagarcía. El Tribunal Supremo los absolvió entonces por falta de pruebas. Tras expresar su acatamiento de la doctrina del alto tribunal, los firmantes de la sentencia insisten: «A pesar de todo ello, este tribunal tiene el pleno convencimiento de que el origen ilícito del dinero no puede ser otro que el del tráfico de drogas». Partiendo de esta premisa, añaden que «no existe ninguna actividad ilícita que sea capaz de generar tal margen inusitado de beneficios netos entre los 1.000 y los 1.600 millones de pesetas (9.616.193 euros) en 18 meses, lo que equivale a 56/88 millones al mes». Y concluyen que «sólo los grandes tráficos -drogas, obras de arte, armas, prostitución, industria del secuestro y extorsión, contrabando de automóviles y material tecnológico y los grandes fraudes vinculados a casos de corrupción son capaces o idóneos para explicar un nivel equivalente de enriquecimiento».