«Conseguir papeles para poder trabajar en España es una lata que tarda un año»

La Voz

GALICIA

PACO RODRÍGUEZ

Mohamed Makari, gerente de un restaurante árabe en el municipio coruñés de Ames Impecable en el vestir, pulcro y, sobre todo, paradigma de la amabilidad árabe. Así es como aparece Mohamed Makari Amjehdi, nacido en Marruecos e instalado desde hace quince años en Galicia, adonde llegó directamente sin pasar por ninguna otra parte de España «porque aquí tenía una amiga». Ahora regenta el restaurante Algo Así en Bertamiráns, municipio coruñés de Ames, y lamenta la lentitud a la hora de solicitar la documentación para que un inmigrante que llegue viva en la legalidad: «Conseguir papeles para poder trabajar en España es una lata que tarda un año». No ha sufrido incidentes de tipo racista, excepto en una ocasión con un medio de comunicación que, aclara, no es este periódico.

13 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

CRISTÓBAL RAMÍREZ A CORUÑA Mira a izquierda y derecha. Desde las ventanas de su comedor domina una amplia panorámica del valle de A Maía. Todos los edificios que han transformado a Bertamiráns en un enclave típico del feísmo que arrasa Galicia quedan a la espalda y, afortunadamente, no se ven. Habla despacio, pensando todo con infinita calma una y otra vez, con ritmo árabe. «Lo que más me gusta de este país es la tranquilidad», asegura Mohamed Makari. -También habrá algo que le disguste. -Sí, la lluvia. Demasiada. -Pero, en resumen, está contento aquí, ¿o no? -¡Ah, sí! Además, hace unas semanas estuvieron los embajadores árabes conversando con el presidente Fraga, y vinieron a cenar a mi restaurante. Estoy muy orgulloso. -Llegó usted hace quince años. ¿Cómo ha sobrevivido? -He trabajado, siempre en la hostelería. Venía con experiencia, porque en Marruecos estaba en la cocina de un Holiday Inn. Y me ha ido bien. -¿Y ya le cogió el tranganillo al carácter gallego? -El gallego es una persona que anda un poquito a lo suyo, pero cuando abre sus puertas es muy de fiar. Es difícil que te las abra, es tranquilo, pero cuando lo hace te puedes fiar de él, sí. -No se preocupe: eso también cambiará con la inmigración. -Galicia necesita más cultura, más gente de fuera. -O sea, que entre todo el mundo que quiera. -No, cualquier tipo de inmigración no, pero hay un 10% o un 15% de los que llegan que dan un fruto bueno. Los necesitamos aquí. Necesitamos gente que entienda de lo suyo, metida en el trabajo. Aquí no encuentras mano de obra en la hostelería. Lo de los papeles es muy pesado, porque tardan hasta un año, pero tienes que tenerlos. Deben agilizar eso. -¿Usted va a traer a algún marroquí? -Me vendría muy bien en la cocina, sí, y siempre pondría algunos detalles, algunos toques en los platos. Pero tengo que traerlo con papeles, claro, y, repito, tardan mucho.