Del caladero canario-sahariano también dependía un buen número de buques cefalopoderos con base en Las Palmas, pero de capital gallego. De los 71 buques amarrados en el puerto canario, ocho han encontrado ocupación en el caladero mauritano. Tres de ellos -uno perteneciente a un armador de Marín y otro de Cangas- ya faenaban en esas aguas antes de que la UE y Mauritania renovasen su protocolo pesquero, a principios de este mes. Tras la firma del acuerdo se han incorporado tres más, dos propiedad de armadores de Marín. En noviembre se incorporará a la pesquería otro barco gallego más. Fuentes de la Asociación Nacional de Cefalopoderos (Anacef) comentaron que diez o doce barcos podrán pescar especies demersales a partir de noviembre y que otros cinco barcos están pendientes de partir hacia Brasil. Quince optarán por el desguace y, los demás, esperan la letra pequeña del plan de reconversión para decidirse.