HOSTELERÍA
26 abr 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Los menús continúan invariables en el restaurante O Xardín, ubicado en el centro de Ribeira. Lo que sí ha cambiado es la afluencia de público: «ahora viene mucha menos gente a cenar, sobre todo, el fin de semana», dice María José Sampedro González, una de las responsables del establecimiento. «Los clientes suelen pedir los mismos platos que antes, pero vienen con mucha menos frecuencia», apunta. Y es que, a su juicio, el paro de la flota palangrera tuvo el efecto de una aguja hipodérmica. Sus efectos se extendieron a todos los sectores. Y el de la hostelería no pudo escaparse a sus redes.