J. C. ORTIZ CRÓNICA Oubiña se defiende desde la cárcel con la ayuda de Internet
18 abr 2001 . Actualizado a las 07:00 h.IEMPRE fue un pionero. Los juicios televisados de la Nécora le convirtieron en la primera estrella mediática del narcotráfico gallego. Años antes había sido también el primero en hacerse, junto a su mujer Esther Lago, con el que sería un ostentoso símbolo del brutal enriquecimiento de ciudadanos de O Salnés sin oficio ni beneficio conocido: el Pazo de Bayón. También, asegura la policía, fue pionero en la reconversión del negocio del Winston de batea en el tráfico de hachís. Y, por lo que se vio, en ponerse al servicio de una ingeniería en ciernes que atribuía la propiedad de unas viñas de albariño plantadas en Arousa a una impronunciable empresa radicada en Panamá. Y, ahora, como no podía ser menos, Laureano sigue en la vanguardia tras lanzar en la Red su propia página web: www. laureanooubina.com. La cruzada cibernética de Oubiña empieza por negar que éste sea un capo. «A 5 de abril del 2001, no ha sido condenado en firme por delitos contra la salud pública», airea su web. Y es que la sentencia de la Audiencia Nacional que le condenó a cuatro años y cuatro meses por un alijo de hachís esta recurrida ante el Tribunal Supremo. Eso sí, nada se explica del calvario judicial que le aguarda en la Audiencia Nacional. Pero, con Laureano en prisión, ¿quién esta detrás de esta aventura? Manuel Pérez Lorenzo, uno de sus letrados, figura como propietario legal de la web. Fue éste quien avanzó tras la detención de su cliente en Grecia, en octubre del 2000, que iba a poner en marcha el dominio. Contenidos, desde luego, no le van a faltar. El último capítulo del inagotable culebrón Oubiña se abrió con la muerte de Esther Lago el pasado 28 de febrero en un accidente de tráfico. Su entorno parece empeñado en sembrar el suceso de interrogantes. Laureano firmó ante notario, tras ser capturado en Grecia, que si le pasaba algo a él o a su familia el principal sospechoso era el traficante de armas sirio Al-Kasar, a quien acusó de haberle puesto en manos de la policía. Y hay aún capítulos todavía sin cerrar. Está sin decidir qué es lo que pasará con el Pazo de Bayón, cuya intervención pesa como una losa en la Audiencia Nacional. Sí, se impone seguir conectados a laureanooubina.com.