El supuesto responsable del alijo confiscado en Algeciras estuvo a punto de ser detenido en otras operaciones Los medios de lucha contra la droga en Galicia consideran a José Benito Charlín Gama como un histórico traficante de hachís. Por ello no es de extrañar que acogieran con satisfacción la última operación del Servicio de Vigilancia Aduanera (SVA) en Algeciras. Y es que fuentes policiales confirmaron que el único de los tres hermanos del clan que permanecía «limpio» había estado a punto de caer en ocasiones anteriores.
23 jun 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Su carácter huraño, discreto y ajeno a los signos externos de riqueza tan queridos por el resto del clan hacen de él la antítesis del «capo». Los 3.000 kilos de hachís intervenidos el jueves pueden convertirse ahora en su pasaporte a prisión. El Servicio de Vigilancia Aduanera ha demostrado en estos tres últimos años una rara habilidad. En julio de 1997 cazó en Vigo a Laureano Oubiña con un alijo de 6.000 kilos de hachís. Tras salir absuelto de narcotráfico en la operación Nécora, era la primera vez que al cambadés se le relacionaba tan palmariamente con el tráfico de drogas. Por si esto no fuera suficiente, con el tiempo apareció vinculado a esta misma operación otro peso pesado del narcotráfico gallego, José Ramón Prado, Sito Miñanco, que, supuestamente, dirigió el desembarco de la droga en la ría de Vigo desde la cárcel de Alcalá Meco. Tres años después, el SVA detiene a José Benito Charlín, de 57 años de edad, a quien los servicios antidroga de Galicia tenían en el punto de mira desde hacía más de una década. Propietario de una modesta casa en pleno casco urbano de Vilanova, el hermano mediano de los Charlín se dejaba ver al volante de utilitarios y furgonetas. Los negocios vinculados a esta rama del clan están relacionados a establecimientos de hostelería, el sector inmobiliario o las gasolineras. Una vía más segura El hachís, el modus vivendi inicial del clan de los charlines tras el salto del tabaco de contrabando a la droga, puede llevar a José Benito a pasar una larga temporada en la cárcel. En esta ocasión, no se utilizó la via marítima, sino la terrestre, una alternativa menos empleada por los clanes gallegos para el transporte de droga y, por lo tanto, virtualmente mucho más segura. Según medios de la investigación, el camión en cuyo remolque-cisterna se halló la carga de hachís había cruzado el Estrecho el día 13 de junio con destino al reino alauita. Y cargó a principios de esta semana una partida de aceite de pescado en Sidi, en las proximidades de Casablanca. De ahí, el vehículo partió hacia el puerto de Tánger, desde donde se dirigió en ferry hasta Algeciras. El camión, de matrícula C-2871-AX _la del remolque es V-06063-R_ pertenece a la empresa Transbejose SL, de Rianxo. La firma, sin embargo, no es conocida en la localidad, según informa nuestra Delegación en Ribeira. Los funcionarios del Servicio de Vigilancia Aduanera desplazados al puesto fronterizo del puerto algecireño disponían de una relación de media docena de matrículas de vehículos sospechosos, entre ellas las de camión cisterna intervenido, dentro de la investigación coordinada por el Juzgado de Instrucción número 2 de Vilagarcía. El SVA detectó que ese mismo vehículo ya había realizado hacía unas semanas un trayecto similar al que hizo en su último viaje. El pasado martes, el camión fue interceptado en la zona aduanera del puerto y registrado por un perro adiestrado que dio con la droga.