Rajoy dice al PSOE que sus bandazos no ayudan a la paz

La Voz

GALICIA

XURXO LOBATO

Benegas aclara que su propuesta amplía y no contradice a la ejecutiva de su partido El vicepresidente primero del Gobierno, Mariano Rajoy, pidió ayer al PSOE que no dé «bandazos» ni saque «conejos de la chistera» en torno al problema vasco. El número dos del Gobierno realizó estas declaraciones en la clausura del congreso del PP de Pontevedra, a la que también asistió el secretario general del Partido Popular, Javier Arenas. Rajoy se refería a las sucesivas propuestas de pacificación para Euskadi realizadas en primer lugar por la ejecutiva socialista vasca y después por el propio líder del PSE-EE, Txiqui Benegas. El dirigente vasco aclaró que su plan de paz, realizado «a título personal», no contradice la propuesta del PSE-EE, sino que es «más amplia y más pensada en el medio plazo». En el congreso de los populares pontevedreses, el conselleiro Xosé Cuiña pidió a los militantes del PP de aquella provincia que olviden la vieja división entre cuiñistas y marianistas, ya superada.

29 may 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

«Quero facer unha determinación radical en este congreso elevó el tono desde la tribuna Xosé Cuiña: é verdade que hai persoas que teñen tendencia a cultivar o fulanismo e o menganismo, o marianismo e o cuiñismo. Todo eso que nunca existiu, quero que, cando menos, a sombra que nalgún momento pudo proxectar equivocadamente quede enterrada no fondo do mar da Ría de Pontevedra». Aplausos.
Si no quedaban dudas del tono conciliador que ayer eligió el, hasta hace siete meses, todopoderoso secretario general del PPdeG y presidente provincial de Pontevedra, Cuiña Crespo giró el cuello, miró hacia Arenas y recitó su credo en castellano: «Querido Javier, no creo en dicotomías, ni en tricotomías; creo en la unidad de esfuerzo y creo en la necesidad de trabajar todos juntos que puso en marcha Fraga». Cuiña intercaló a lo largo de su intervención mensajes de conciliación y nuevas dosis del galleguismo que caracterizaron su etapa en la secretaría general, incluso con citas a Murguía.
El presidente provincial saliente sólo compitió con Rajoy en la duración de las ovaciones que recibían del respetable, produciéndose un empate técnico. De hecho, Rajoy también echó agua sobre las cenizas: «El nuevo comité ejecutivo provincial está unido y equilibrado. Y no viene a resolver ningún problema de supuestas tensiones, porque no las había». Ambos reeditaron en el Palacio de Congresos de Pontevedra la historia del abrazo que se dieron en el restaurante Agarimo, en Lalín, un mes antes de los comicios del 12-M. Arenas siguió la misma línea de conciliación en su discurso y en las declaraciones previas a los periodistas, aunque matizó a Cuiña por partida doble. Respecto al marianismo y el cuiñismo, el secretario general nacional recordó que los ismos son para el PSOE y que en el PPdeG sólo hay dos líderes: Manuel Fraga y Aznar. Respecto al galleguismo, se mostró de acuerdo con el ex-secretario general y ex-presidente provincial, aunque le puso dos «peros»: galleguismo sí, pero el que ejecuta Fraga y el que sabe que «tiene un proyecto en común que se llama España».