?rimero, el escándalo de la Federación Gallega de Fútbol. Ahora, el de la de automovilismo. Ante las acusaciones que se están vertiendo sobre los dirigentes de estas dos entidades, resulta curioso ver su estrategia defensiva. La federación futbolera ha presentado una denuncia por la sustracción de los documentos que presuntamente prueban las irregularidades. Estiman que todos los papeles que cuestionan la gestión de los dineros del fútbol gallego han sido conseguidos de forma ilícita y que, por tanto, no hay que hablar más del asunto. En cuanto al automovilismo, el presidente, Iván Corral, dice que presentará una querella a quien le grabó una conversación en la que supuestamente compraba un voto de cara a las elecciones. No queda más remedio que hacerse la pregunta, si la gestión ha sido legal, o ética, ¿por qué temer que afloren los papeles?