Reportaje | La facilidad realizadora de Nacho El centrocampista vilagarciano, que ya fue el pichichi de su equipo la temporada pasada, acumula ocho tantos en otras tantas jornadas en el grupo Sur de Prefererente
21 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Once goles en su primera temporada en el Vilalonga, veinte la pasada campaña, en la que fue el máximo artillero del equipo, y ocho en otras tantas jornadas en la presente. En San Pedro, el goleador juega en el centro del campo, es zurdo y se llama Nacho La facilidad realizadora del vilagarciano no es una novedad. Salvo dos años malos, uno en el Arousa y otro en el Céltiga, su media por temporada supera holgadamente los diez tantos. Tampoco es novedad que se erija en el pichichi del equipo. Lo hizo en el Arousa, con Jacinto Barreiro en el banquillo y un registro de catorce dianas; al año siguiente se quedó en doce también con la camiseta arlequinada. Emigró a Viveiro, pero como se llevaba la zurda no hubo problema. Quince tantos, y sólo un cazagoles como Vitorchi, que anotó dieciocho, le robó el título honorífico de pichichi. En A Estrada no estaba Vitorchi y allí otros quince caracoles eran una cifra demasiado alta para sus compañeros. Volvió al Arousa, tras un fugaz paso por el Céltiga, pero segundas partes nunca fueron buenas -sobre todo, si el director de la película es malo-. Algo desencantado, recaló en el Vilalonga y allí ha renacido su facilidad para alojar el balón en la red. El modus operandi es muy sencillo. Zurdazo desde el borde del área, ya sea a balón parado, tras un rechace o en un contraataque, como el penúltimo que marcó. El penalti es otra especialidad y ahí siempre ha tenido la confianza de sus entrenadores. La cabeza, para pensar Lo que es casi un milagro es que el tanto llegue con un testarazo. Uno ha marcado así en toda su carrera. Lo recuerda bien, lógicamente. El equipo que sufrió el desgraciado accidente fue el Celta B. Lo que está claro es que Nacho no tiene los problemas que sufren muchos de sus compañeros. Su facilidad para ver puerta es innata y, por supuesto, no cree que la calidad de los guardametas rivales le facilite las cosas. «Aunque hay de todo, la mayoría de los porteros tienen un nivel aceptable», asegura. También está claro que el positivo inicio de su equipo, que comparte el liderato del grupo Sur de Regional Preferente, pasa en buena medida por el rendimiento de una zurda, que todavía parece conservar una buena dosis de pólvora.