La soprano rusa Ekaterina Metlova interpreta a Odabella en la ópera de Verdi «Attila»
17 ene 2015 . Actualizado a las 05:00 h.La Temporada Lírica de A Coruña estrena hoy (20 horas) la versión de concierto de la ópera de Verdi Attila, con la cantante rusa Ekaterina Metlova (soprano predilecta del último Lorin Maazel) en el papel de Odabella. La arropan la OSG y el Coro Gaos, dirigidos por Keri Lynn-Wilson
-¿Quizá una ópera atípica?
-Atípica en el sentido de que no es muy representada. Aunque cambia la tendencia, crece el interés en el mundo por esta ópera.
-¿Tiene dificultad técnica?
-No es tanto dificultad técnica como que esta ópera pide voces grandes, dramáticas, de una potencia notable, y es que la orquestación es también muy poderosa. Un poco como Nabucco.
-¿Ya estuvo en A Coruña con «La fanciulla del West», de Puccini?
-Fue mi primera visita a A Coruña. La producción fue un éxito. Está considerada entre los diez eventos más importantes de música clásica del 2013 en España.
-También es un tanto atípica.
-Es como Attila, poco representada. Y también exige voces dramáticas, para los papeles principales: tenor, barítono y soprano.
-¿Es casualidad o un desafío?
-No creo que sea una casualidad porque mi voz está muy cómoda en estos papeles, de fuerza dramática. Porque tengo una voz grande, se puede decir [ríe con ganas] que mi voz no es pequeña.
-Su voz es grande, pero usted no es una persona corpulenta.
-Sí [ríe]. Se puede afirmar que, siendo una cantante lírica, soy una persona bastante delgada. No siempre ahora para tener una gran voz se requiere un gran físico. Los tiempos han cambiado.
-Y la imagen de las sopranos...
-Sí. La voz ha sido siempre importante. Pero el físico ha ido cobrando más importancia. Y es que la regia [dirección artística] cambia, pide más movimiento a los actores, más agilidad, dinamismo, un poco como en el cine.
-El Verdi de «Attila» no es el de «Otello»... es más efusivo.
-Sí, es el Verdi joven, estaba aún tanteando sus posibilidades.
-Siendo esta ópera tan dramática, ¿el espectador no echará de menos la representación escenificada?
-Esta ópera es también ideal para la versión de concierto porque el elemento fundamental de esta obra es la voz. Y es que además no tiene momentos que se demoren, pasajes que se alarguen. Las escenas con coro, las arias, los números de orquesta, es todo muy dinámico... y la vocalidad absorbe tanto la atención que no provocará sensación de cansancio en el espectador. Es compacta.
-¿Y ha visto algún montaje de «Attila» que le haya gustado?
-Me impresionó muchísimo la representación de Mutti en La Scala con las voces de Cheryl Studer y Samuel Ramey. ¡Fantástica!
-Trabajó mucho con Maazel desde que coincidieron en Valencia.
-Sí. Echo mucho de menos al maestro Maazel. Fue para mí un apoyo fundamental, desde que conoció mi voz, para consolidar mi carrera. Me invitó a las producciones que hacía y me ayudó muchísimo. Gracias a él vine a A Coruña para cantar Minnie en La Fanciulla del West.
-Ahora coincide en «Attila» con la directora canadiense Keri Lynn-Wilson, que fue asistente de Claudio Abbado, también otro gigante de la batuta.
-Sí. Dos gigantes que nos han dejado desafortunadamente el año pasado y a quienes el mundo va a echar mucho de menos. Son directores geniales, con una gran comprensión para el trabajo de los cantantes. No tengo las palabras para explicarlos. Aunque desgraciadamente con Abbado no he actuado, no lo conocí, he sido muy afortunada por poder cantar con Maazel. Fue mi maestro musical, de interpretación, me ha enseñado muchas cosas.
-¿Cómo es su Odabella?
-Es una chica muy fuerte, como la voz que requiere. Tiene en mente esa venganza que la obsesiona. Su padre fue asesinado por Atila. Quiere matarlo, por su padre y por defender su país, Italia. Y aunque la Historia nos dice que Atila murió por una enfermedad, ¿quién sabe? Dramáticamente, tiene mucha fuerza: Atila, caído a manos de una chica.
-¿Cómo encuentra la Sinfónica?
-La primera vez que escuché a la Sinfónica en los ensayos de La fanciulla quedé completamente enamorada. Es una de las mejores orquesta de Europa, por su sonido fantástico y por la profesionalidad y dedicación de sus músicos.
Ekaterina Metlova SOPRANO QUE INTERPRETA A ODABELLA EN LA ÓPERA DE VERDI «ATTILA»