Emprender desde el instituto

Cristina Barral Diéguez
cristina barral PONTEVEDRA / LA VOZ

FIRMAS

RAMON LEIRO

El vivero de empresas del CIFP A Xunqueira ofrece a alumnos y exalumnos instalaciones gratuitas y asesoramiento para desarrollar sus proyectos

17 dic 2014 . Actualizado a las 05:00 h.

El CIFP A Xunqueira de Pontevedra es uno de los diez de Galicia que cuenta con un vivero de empresas. Se trata de potenciar a los emprendedores y de ver el autoempleo como una salida laboral ofreciéndoles, durante un máximo de dos años, unas instalaciones gratuitas y asesoramiento para desarrollar su idea empresarial. El director del centro, Rafael Núñez, y la vicedirectora y tutora del vivero, Ana González, explicaron ayer que pueden acogerse a la iniciativa tanto alumnos y exestudiantes del CIFP A Xunqueira como de otros centros educativos de la ciudad.

«Ahora mismo hay tres proyectos en tramitación, un taller de diseño de ropa, una escuela infantil y uno vinculado a la electrónica para mejorar la visualización de los pasos de cebra», señaló Ana. El director destacó el amplio horario del vivero, que se puso en marcha hace un año: «El horario es el de centro, de 8.30 a 23 horas, aunque en vacaciones también pueden usar las instalaciones de 8.30 a 14 horas».

Cambio de filosofía

Desde el CIFP indicaron que el plan de empresa será revisado por el Igape y que los emprendedores pueden acogerse a ayudas que existen para emprendimiento. Además el departamento de Orientación del centro también aporta su grano de arena, y se hacen charlas con empresarios, algunos exalumnos. «Cuando las necesidades aprietan hay que cambiar la filosofía porque a veces trabajar para uno es más rentable», apuntó Rafael Núñez.

Por el momento los impulsores de los tres proyectos están en una fase inicial, realizando el plan de empresa. La Voz mantuvo ayer un encuentro con estos jóvenes. Iván López, de 27 años, y Marta Lloria, de 29, quieren crear un taller de diseño de ropa, en concreto, prendas exteriores de abrigo de «ediciones muy limitadas». Él hizo un ciclo medio de carrocería y ella es titulada de Esdemga y técnica de patronaje. «Tener un espacio compartido con los gastos pagados hasta que podamos sacar el producto está muy bien en esta fase inicial en la que todo son gastos», comentó Marta. Iván, que se dedica más a la parte de comunicación y proveedores, afirmó que la idea es poder lanzar el producto en la primavera-verano del 2015: «En principio pensamos en la venta on line porque es más seguro y evitas los intermediarios».

Marina Couto, de 32 años, Úrsula Fuentes, de 20, y Lucía Conde, de 21, comparten aula y proyecto. Las tres estudian el ciclo de educación infantil y su sueño es montar una guardería bilingüe en un entorno diferente que no quieren desvelar más allá de que es «una casa de campo en la ciudad». Marina y Úrsula admitieron que el sueño es de Lucía, que ayer no estuvo, y que ellas la acompañan en esta aventura.

Ciertas dudas

«Simultaneamos esto con los estudios. Estamos con el plan de empresa, pero ya vemos que no hay trabajo. Sería crear algo distinto, pero tenemos dudas», subrayó Úrsula. Por eso prefieren no poner plazos a su idea.

Detrás del tercer proyecto del vivero están David Fernández, Breixo Cuvero y Esther Barral. David, que estudia el ciclo superior de automoción, admitió que es muy pronto para hablar de empresa: «Hay que definir muy bien lo que queremos, un prototipo que avise al conductor de la presencia de un paso de cebra».