Numerosas tiendas ofrecieron descuentos ayer con desiguales resultados
29 nov 2014 . Actualizado a las 05:00 h.En Barbanza, Estados Unidos nunca quedó demasiado lejos. Quizás porque fueron muchos los vecinos que en su día cogieron las maletas para vivir su propio sueño americano o simplemente para salir de la pesadilla española de la posguerra, en sitios como Ribeira se habla con una familiaridad asombrosa de lugares como Newark, el lugar al que emigraron numerosos vecinos. Sin embargo, nunca como hasta ayer Norteamérica estuvo tan próxima. Una moda llegada del otro lado del Atlántico se coló por la puerta de un buen número de comercios barbanzanos. Todos ellos se sumaron al Black Friday, es decir, ofrecieron descuentos, como se hace en Estados Unidos, coincidiendo con el último viernes de noviembre. Las rebajas en ropa, calzado y complementos se hicieron notar en distintas villas, como Noia, Boiro y Rianxo. Pero tuvieron especial relevancia en Ribeira porque varias grandes cadenas, con presencia en Santa Uxía, apostaron fuertemente por esta iniciativa.
A media mañana, pese a que el cielo no dejaba de enviar lluvia, en las calles comerciales de Santa Uxía había ambiente. Las tiendas que recibían más clientes eran las de las grandes marcas, que para algo anunciaban a bombo y platillo en sus escaparates los descuentos. «Vino muchísima gente», señalaba una de las dependientas de una conocida cadena de ropa interior mientras doblaba una montaña de pijamas. Y lo mismo salía de la boca de una empleada de Mango, donde las rebajas eran del 30%. En el único establecimiento de Inditex en la zona casi ni se andaba. Pero eso, tal y como una clienta decía, «pasa habitualmente». Aún así, la responsable de Cuplé, que también es cadena, y que incluso recibió a sus clientes con bombones y pastas, señalaba: «Nosotros mal, peor que cualquier otro día incluso»
Fuga hacia As Cancelas
También en otras tiendas hablaban en el mismo sentido. «Aquí no se notó mucho», decían desde deportes Casais sobre las dos de la tarde. Y la razón no se la quitaban desde otros comercios de complementos, calzado o moda. En uno de ellos, en una tienda de toda la vida de Ribeira, una dependienta fue clara y contundente: «Hainos que teñen hoxe o Black Friday e nós temos un venres moi negro. Porque a xente ou compra nas cadeas ou se vai a As Cancelas, de feito, chamáronme para dicirme que hoxe había alí un montón de xente de Ribeira».
Esa sensación, la de que cuando hay descuentos en todas partes los vecinos se marchan a Santiago, la transmitían en más tiendas ribeirenses. O desde la patronal de Noia, donde destacaban que el comercio local ya hizo un esfuerzo tremendo hace unos días por ofrecerle descuentos a su clientela en su propio Sábado Negro. A pie de calle, opiniones para todos los gustos. Pero no faltaban clientas que dijesen que, mientras ayer en la mayoría de las tiendas los descuentos eran en prendas seleccionadas, cuando los comerciantes de Boiro, Rianxo o Noia hacen sus iniciativas de descuento ponen «todito, todito bien rebajado».
barbanza también siguió la moda de las compras estadounidense