Dos parejas de novios contraerán matrimonio en Ons este verano
23 jul 2014 . Actualizado a las 07:00 h.Con los acantilados de Ons como telón de fondo, la brisa marina en sustitución del ventilador para aminorar el calor estival de un recinto cerrado y las olas del cercano mar como música ambiente, dos parejas de novios formalizarán este verano los votos matrimoniales en la isla buenense. Es la constatación de una costumbre que empezó hace unos años y que continúa atrayendo a parejas jóvenes, interesadas en que su boda pueda tener lugar en el único parque nacional de Galicia.
Si los contrayentes buscan originalidad, es un espacio idóneo. Este tipo de ceremonias son muy escasas, porque sobran los dedos de una mano para contar las que hay cada año. Además, no se celebran en ninguna otra isla de la costa gallega, con la excepción de las que están unidas a tierra por un puente. Ons es única.
Si se quiere sorprender a algún invitado o algún familiar del interior de Galicia o de España, qué mejor que un entorno insular, al que solo se puede llegar a bordo de un barco. En ambos sentidos, la apuesta es perfecta, aunque haya que vencer la reticencia de algún invitado de mayor edad a cubrir en barco los escasos kilómetros que separan la isla del puerto de Bueu. Si ese día tienen suerte, los novios hasta pueden hacerse fotos desde la cubierta del barco con los arroaces saltando en la ría siguiendo la estela de la embarcación.
Además, una vez desembarcados no habrá problema para hallar puntos estratégicos para hacer un álbum de recuerdo que tendrá pocos rivales. Y en cuanto a la comida, la isla cuenta con centros de hostelería y también alojamiento para pernoctar. Aquí, al menos, no hay que preocuparse por la conducción al salir del banquete, sencillamente porque además no hay coches. En caso de tener que utilizar el único método de transporte para moverse con urgencia a algún punto del enclave marítimo -el tractor con remolque-, lo conducen los propios isleños, no los visitantes.
Según explicó la portavoz de Nabia, María Jesús Otero Acuña, ninguna de las dos parejas de este año tiene vinculación directa con las familias que en el pasado vivieron permanentemente o en Ons. Los contrayentes son de Santiago en un caso y de O Porriño en el otro. En este sentido, siguen la tónica de otros años. Por ejemplo, en el verano del 2013 se casaron tres parejas, de lugares tan dispares como Rianxo y Vigo.
Las bodas de este año serán una en agosto y otra en septiembre en el entorno de Curro, el principal barrio de este espacio natural. En ambos casos, las ceremonias serán civiles. La última boda religiosa que utilizó la iglesia de Curro ocurrió en el 2013 y fue la primera en cuarenta años.
Para las nupcias de este verano, es previsible que oficie el alcalde de Bueu, el nacionalista Félix Juncal, que está ya acostumbrado a celebrarlas en los sitios más variados como la playa o en un barco en medio de la ría. No es que el salón de plenos del Concello de Bueu sea un sitio feo, pero difícilmente hay en la ría de Pontevedra un entorno más espectacular que el paisaje que ofrece la isla de Ons, una de las cuatro joyas de la corona del parque Islas Atlánticas.