Acuarelas de Isabell Seidel se exhiben en la Fundación Risco de Allariz
23 jun 2014 . Actualizado a las 06:00 h.«?Se había sumergido en el Alma del Mundo y el precio que tenia que pagar por creer en aquello era su vida. Una apuesta elevada» (Paulo Coelho).
A través de treinta y seis obras, Isabell Seidel, presenta en la Fundación Risco y hasta mediados de julio, sus personales e intimistas visiones de Allariz, sus rincones y tortuosas callejuelas por las que la luz discurre entre las piedras serpenteando en planos de color y se deshilacha en nubes de tinta china y bordes rascados con la textura del palo que los contorna y desdibuja en perfiles nerviosos de trazo rápido y ágil, desnudo, firme y seguro como el sonido de su firma sobre el papel en la videocreación que presenta de manera iniciática la exposición.
Reivindica el valor expresivo de la mancha en la construcción de los volúmenes, lugares y ambientes en los que integra una figuración urbana en el paisaje rural. Las sombras se alargan independientes de los individuos de los que escapan y paradójica e irremediablemente están sujetos, en una secuencia de sus calles como arterias estrechas, galerías blancas, de luces con sus sombras transitadas. Las figuras esbozadas de extremidades hipertrofiadas y ensimismada concentración, avanzan y se relacionan con los espacios definidos, reales y finitos con el recogimiento aislado del pensamiento, cargando sobre sus hombros tensos, deseos, ilusiones y promesas.
Apuntados y soberbios, los tejados arañan un cielo herido y curado de tiritas que son nubes. Multicolores las flores, los balcones alargan la promesa efímera de la primavera bajo un despiadado sol que cae en picado sobre las calles abriendo su haz de luz como una hoz incandescente, sobre las cabezas de las figuras que se alejan, de espaldas perseguidas a poca distancia por la propia carga de sus sombras, casi derretidas, evanescentes, delimitando su territorio-cuerpo físico en una cartografía humana de seres y espacios habitados, sintetizando la capacidad expresiva de la forma y el movimiento y los efectos de la luz en el paisaje.
Disolución de formas
Aún partiendo de la acción directa con la realidad (de Urban Sketcher), el concepto sublime de las acuarelas de Isabell se concreta en la disolución de las formas como una trepidación lumínica, una sacudida expresiva en la conquista de la abstracción.
Cabe destacar la serie monocroma en la que el espacio se delimita a través del uso de las iluminaciones a nivel expresionista y paracinematográfica y en los medios tonos generados por la gama que va del negro al gris, defendiendo, como los impresionistas decimonónicos, las sombras bajo el mismo tono empleando un grado mas oscuro del mismo. Estas obras de excelente calidad y gran protagonismo de la tinta china, desvelan un camino propio, íntimo y expresivo a través de una segura caligrafía personal desprovista del artificio del color, directa e impactante como un disparo a bocajarro al corazón.
En Japón, la acuarela ejecutada con tinta es denominada Sumi-e y en la pintura china, coreana y japonesa ha sido un medio pictórico dominante, realizado frecuentemente en tonalidades monocromáticas negras o sepia.
Mantiene, en su origen germánico, todo el caudal expresivo del cine expresionista no exento de angustia en la tensión de sus abigarradas composiciones y el anonimato de las figuras que representan al prototipo humano sin intención de individualización, en un espacio habitado por seres alienados, esquemáticos, reducidos, globalizados y situados en una perspectiva gótica en espacios de líneas cortantes y filos angulosos, agorafóbicos o claustrofóbicos como los de Kirchner. Bajo este planteamiento, realidad y emoción subjetiva se van revelando a través del grado de humedad del papel, pintando «en positivo» (del blanco del papel al ennegrecimiento modificado por los sangrados de tinta china que, a través del sfumato introduce el elemento de irreal casualidad a una obra previamente planificada. El cromoluminarismo matiza la riqueza de los pigmentos y sus matices creando paisajes humanizados.
Un viaje al mundo desde los ojos de otro, visiones de Allariz desde el dibujo impecable y la sensibilidad exquisita de Isabell Seidel. «Cada momento de búsqueda es un momento de encuentro, dijo el muchacho a su corazón». (P. Coelho).
CRÍTICA DE ARTE