La factura no solo no se reduce, sino que sube pese a los apagones
05 mar 2014 . Actualizado a las 07:00 h.El gasto en alumbrado público sigue desviándose de la ruta fijada en el plan municipal de estabilidad presupuestaria. Pese al apagado selectivo de luces, no siempre bien acogido por el vecindario, el objetivo de ahorro sigue lejos de conseguirse. No se logró en el 2012 y tampoco hubo recorte del gasto en el último ejercicio. Por el contrario, los costes por ese concepto se incrementan. Según el último informe de la interventora, en el 2013 crecieron en 22.351 euros con respecto al año anterior. El acuerdo que adoptó la corporación en marzo del 2012 establecía la necesidad de reducir esta partida en 60.000 euros anuales.
El informe que se dio a conocer en el último pleno es un calco de los anteriores. «El objetivo no se ha cumplido», observa la interventora en lo referente a la reducción de costes del alumbrado eléctrico. ¿Los motivos? De acuerdo con sus conclusiones, el ahorro previsto no se consigue por el incremento en los costes de la electricidad, la subida del IVA y el goteo de facturas correspondientes a ejercicios anteriores. No se detalla, sin embargo, la repercusión de cada uno de estos factores sobre el gasto final en consumo eléctrico.
En el apartado de gastos, el equipo de gobierno hizo los deberes en lo relativo a la oficina municipal de rehabilitación. Eso sí, en respuesta a una exigencia formulada por el PP. El desembolso en este servicio experimentó una reducción radical desde el 2011, cuando se le asignaba un presupuesto anual de 142.791 euros. En la actualidad, y tras el correspondiente recorte en el horario de apertura, el gasto estimado es de 55.500 euros anuales.
La lotería del IBI
Por lo que respecta a los ingresos, los coeficientes marcados por el Gobierno central para el impuesto de bienes inmuebles no le han venido nada mal a los responsables municipales. Sobre todo, según se desprende del informe de la interventora, porque el incremento de ingresos por la contribución ha permitido equilibrar las cuentas municipales sin necesidad de subir tasas. Las cifras son elocuentes. En términos acumulados, y gracias sobre todo a la recaudación por el IBI, los ingresos están un 108% por encima de las previsiones del plan. Por el contrario, las tasas municipales están casi un 40% por debajo de lo previsto.