Las gamas de calidad y la especialización sostienen a las pequeñas firmas
30 ene 2014 . Actualizado a las 07:00 h.A finales de año, los dos gigantes conserveros de la comarca, Jealsa y Frinsa, hicieron balance del 2013. En ambos casos, señalaron que las cosas les fueron bien y que las empresas crecieron en el último ejercicio. Faltaba saber qué pasó con el resto de firmas conserveras barbanzanas, de todo ese tejido que compone el principal puntal económico y laboral de la economía de la comarca, tal y como destacan tanto los empresarios como los sindicatos. Afortunadamente, y según lo dicho desde la mayoría de las industrias, el ejercicio transcurrió medianamente bien. Quizás no pueda hablarse de crecimiento. Pero sí de que se mantienen las ventas y de que el gremio encara el 2014 con bastante más optimismo que el resto de los sectores.
En la comarca barbanzana operan más de una decena de conserveras -la mayoría nacieron en la zona, pero también hay algunas filiales de grandes empresas de fuera de la comarca, como Calvo o Dani-. Algunas, como las dos gigantes, tienen en el atún su principal referencia. En el grupo de las grandes y medianas firmas, además de Frinsa y Jealsa, están compañías como Ignacio González Montes, que comparte con los dos pesos pesados del sector el hecho de haber crecido en el 2013. Así lo indicó su gerente, Juan González, que enfatizó que la firma exporta el 65% de lo que produce y que sus principales mercados se sitúan en Portugal e Italia. Añadió que el 2014 se encara con fuerza, esperando que también se trate de un ejercicio satisfactorio.
Desde Conservas de Rianxo, que opera en el mercado con la marca Cortizo, y que constituye otra de las empresas fuertes en Barbanza -tiene una plantilla de unas noventa personas-, se señala: «Nosotros permanecemos estables, el 2013 fue muy similar al 2012. Y tal y como están las cosas eso quizás pueda considerarse un éxito», enfatizó el gerente, Ignacio Rodríguez.
Diálogo con el consumidor
A partir de ahí, la mayoría de las firmas son conserveras que encontraron en la especialización y en los productos de alta gama su buque insignia. Desde Luis Escurís Batalla, con base en A Pobra, indican que tienen muchas esperanzas puestas en el 2014, y que en el 2013 lograron mantener la producción. Otra compañía, Ramón Franco, especializada en el mejillón, habla en positivo del 2013, pese a que la toxina se coló por el medio. Dice su responsable que la gran baza es «o diálogo co consumidor, os nosos produtos en tendas especializadas, onde o vendedor sabe moi ben o que ofrece». El panorama se completa con Lou, que reconoce que el panorama es complejo pero que incluso está ampliando productos.
«A nosa conserva, moi artesá, está apegada ao consumo español»
Ramón Franco
«Intentamos chegar a sitios distintos, estamos facendo probas en Singapur»
Manuel Loureiro