Ramón García Abad, clérigo, escritor y traductor

Antón Grande LUGO

FIRMAS

OSCAR CELA

Fue el miembro más joven del cabildo catedralicio en el año 1865

26 ene 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

A la calle García Abad de Lugo se la conoció también popularmente durante muchos años como calle del cine Paz pues allí se encontraba ubicado dicho cine, colindando también con otra sala más modesta, el cine Victoria. Al desaparecer ambos cines la calle recobró popularmente su verdadero nombre.

Ramón García Abad nació en 1836 en Caparís, parroquia de San Xulián de Mos del municipio de Outeiro de Rei. Tras cursar el bachillerato en el Instituto de Monforte, realiza la carrera sacerdotal en el Seminario de Lugo de donde partirá posteriormente a Toledo para licenciarse en Teología y Cánones.

A su vuelta fue profesor y vicerrector del Seminario de Lugo, ciudad en la que gana las oposiciones a doctoral por lo que pasa a ser el miembro más joven del cabildo catedralicio en 1865.

Posteriormente ocuparía también los cargos de provisor y vicario general interino del obispado lucense.

García Abad tenía una gran facilidad de palabra lo que unido a su afición a predicar, entre las diócesis de Lugo y Mondoñedo se calcula que dirigió más de 150 misiones, le hizo acreedor del título de Apóstol de Galicia.

Fecundo escritor

García Abad fue además un fecundo escritor como lo demuestran los numerosos volúmenes de tema religioso que dejó publicados entre los que se podrían citar Clamores del divino pastor a las ovejas descarriadas (Barcelona, 1861), Liga Santa de los confesores (1862), El tesoro de los labradores (1865), El camino del cielo allanado a todos los pecadores (1861), estas tres últimas editadas en Lugo aunque quizás su obra más popularmente conocida sea Hojas sueltas (1894), publicada tras su muerte.

De otra de sus obras que alcanzó gran notoriedad, El libro del seminarista, el sacerdote Jesús Guerra, estudioso de la obra de García Abad señala que «Este hermoso libro es tal vez el que mejor refleja la honda personalidad sacerdotal de don Ramón; es el verdadero retrato de su alma, el reflejo más acabado de sus virtudes, la más perfecta garantía de su futuro sacerdotal».

Destaca también Jesús Guerra el estilo sencillo, claro e incisivo, sin ostentación de galas literarias pero con originalidad que emplea García Abad en sus escritos.

Pero no solo fue fecundo en cuanto a producción literaria propia sino que también lo fue como traductor del italiano de obras como Rosita Pedemonte, modelo de jóvenes, Compendio de Teología Moral de san Alfonso María de Ligorio, ambas escritas por Frassinetti, Práctica de amor a Jesucristo de Antonio María Ligorio y Manual del párroco nuevo, también de Frassinetti.

Ramón García Abad falleció en Lugo el 7 de marzo de 1887 y poco tiempo después sus admiradores colocaron la primera piedra del rico mausoleo en el que reposan sus restos, mientras que el Ayuntamiento de Lugo decidía dedicarle una calle que comunica la avenida de A Coruña con Camiño Real.

calles con nombre propio garcía abad