Los «runners» toman Vilagarcía

Antonio Garrido Viñas
Antonio Garrido VILAGARCÍA / LA VOZ

FIRMAS

MONICA IRAGO

La presencia de corredores se ha multiplicado en los dos últimos años

29 dic 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

La estampa es habitual y aparece prácticamente a todas horas. Gente corriendo. De todas las edades y por diferentes motivos: algunos lo hacen por mantenerse en forma, otros simplemente por recuperarla y los hay a los que el gusanillo les ha picado tan profundamente que usan buena parte del tiempo libre de sus fines de semana para participar en las distintas competiciones populares que proliferan por Galicia.

«En los dos últimos años ha crecido considerablemente el número de corredores», afirma Alberto, veterano ya en estas lides. Él empezó a correr hace casi veinte años y ha visto como los runners han comenzado últimamente a invadir las calles. Y ofrece un dato curioso: el atuendo específico para lanzarse a devorar kilómetros ha pasado de ser algo difícil de conseguir a aparecer profusamente en las estanterías de cualquier tienda de deportes. La gente, además, «ha perdido el reparo y salta a las calles con sus mallas ajustadas», apunta Alberto.

Coger el hábito de salir a correr es lo más complicado. Un proceso que a Alberto le llevó unos seis meses pero que cuando se instala en el organismo «parece que te falta algo cuando no sales a correr», explica. Yako es otro de los habituales de los caminos y carreteras vilagarcianas. Él también necesita correr todos los días y va ajustando su recorrido al tiempo que tenga disponible siempre con el punto de salida y de retorno en su domicilio.

Tanto Yako como Alberto coinciden en que no les gusta nada correr de noche y, aunque en estas fechas lógicamente es muy complicado, intentan evitarlo siempre que pueden. Desde luego, si salen a hacer unos kilómetros cuando la única luz es la de la luna evitan los caminos forestales y buscan lugares que tengan un mínimo iluminación.

Como le sucede a los ciclistas, los coches -en realidad, los conductores- son uno de sus principales temores. Alberto da la clave: «Ponerse del lado de la carretera que te permita verlos de frente». Pero no son los únicos. Los sustos con los ciclistas que bajan a tumba abierta por los cortafuegos también son moneda común. E incluso los perros. Yako tiene un amigo con el que se encuentra de manera regular en uno de sus recorridos habituales. «De momento aún no me ha mordido, pero cada vez que voy por allí cojo un palo por si acaso», apunta.

O Preguntoiro-Carril

Es la ruta típica, la más conocida y la que sirve de bautismo runner a la mayoría de los vilagarcianos. De seis kilómetros de longitud tiene la gran ventaja de que es totalmente plana y su inconveniente es que es sobre un terreno muy duro.

Carril-Bamio-Carril

Una ruta también de alrededor de seis kilómetros de longitud, es decir de una hora de duración a un ritmo normal, que se adentra por la carretera antigua que va hacia Bamio, una zona con muchas subidas y bajadas.

Subida a Fontefría y vuelta

Recomendada solo para los que les gusta sufrir de verdad sobre el asfalto. Los más fuertes llegan incluso a coronar Meda. Hay otra que discurre por los alrededores de Lobeira y que, siendo exigente por su longitud, es menos dura.

Vilanova-O Terrón

Probablemente para quien se pueda desplazar a Vilanova es de las mejores opciones para iniciarse en la aventura de correr. Son alrededor de seis kilómetros muy cómodos en su orografía y que, además, discurren sobre arena.

Vuelta a A Illa

Es un paraje ideal porque discurre por todo el parque natural de O Carreirón. El terreno, estupendo para proteger las articulaciones por su blandura. El único problema es que la lluvia convierte la arena en barro y complica las cosas.

Ruta da auga

Sí, es una ruta pensada para los ciclistas, pero su longitud (alrededor de veinte kilómetros) y los sitios por los que discurre la convierten también en ideal para los corredores. Subir hasta Armenteira no está al alcance de muchos.