La nueva entrenadora de Bea Gómez valora positivamente el inicio del curso
05 dic 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Luisa Domínguez (Vigo, 1971) asumió en septiembre las riendas de la sección de natación del Centro Galego de Tecnificación Deportiva. Después de 17 años entrenando en el Club Natación Coruña, aceptó la propuesta para sustituir a Pepín Rivera al frente de un grupo de 10 nadadores, entre los que se encuentra también el recién creado grupo de alto rendimiento formado por la pontevedresa Bea Gómez y los ribeirenses María Vilas y Manuel Dávila. Y lo hizo sumando a su equipo de trabajo a Fernando Zarzosa, con el que ahora forma un tándem en la dirección.
Domínguez reconoce que el proyecto era «ilusionante», aunque tampoco esconde que le dio «algo de vértigo». Pero tres meses después, las cinco medallas de Bea Gómez en el Nacional de piscina corta de Castellón, incluyendo tres récords gallegos, y las tres de María Vilas, con mejor marca nacional de 17 años en 800 y 1.500 libres, están demostrando que la sección ha tomado el rumbo correcto.
-La temporada acaba de arrancar, pero Bea Gómez y María Vilas ya han mejorado algunas de sus marcas. ¿Ve estos resultados como un espaldarazo a su trabajo?
-Hombre, sí que ayuda. Era el primer examen serio, y valorábamos mucho que compitieran. Bea y María están preparando el Europeo de piscina corta [que se disputa del 12 al 15 de diciembre en Dinamarca], y no llegaron al 100 %. Pero sí que es cierto que les insistí en que era importante nadar cerca de sus marcas. Y creo que han respondido mejor de lo que tanto ellas como yo esperábamos.
-¿En qué ha cambiado el modelo de trabajo?
-Cuando se planteó que Bea y María querían quedarse y que se crearía un grupo de alto rendimiento, además del resto de nadadores, estaba claro que una persona sola no podía llevarlo todo. Me dejaron elegir a alguien de mi confianza y así llegó Fernando [Zarzosa], que como preparador físico es uno de los mejores de España, y no lo considero un ayudante, sino que juntos formamos el cuerpo técnico. Nos está encantando el trabajo conjunto. La experiencia de los mayores y las ganas de comerse el mundo de los pequeños está siendo un tándem perfecto. Y es algo a lo que se está tendiendo en los Centros de Alto Rendimiento de Madrid y Barcelona.
-¿Cuál es el gran objetivo de la temporada?
-La gran cita de este año es el Europeo de piscina larga, en agosto. Tanto María como Bea tienen las marcas necesarias para participar, pero hay que hacerlas en el campeonato de España Open, que será en abril. Bea luchará por estar en los 200 y los 400 estilos, e intentará añadir también el 400 y 800 libres. Y en el caso de María peleará por clasificarse en los 800 y 1.500 libres, aunque en el 400 estilos también lo está haciendo sorprendentemente bien.
-Bea Gómez se planteó abandonar Pontevedra para seguir progresando, aunque al final decidió quedarse. ¿Cree que es posible optar a lo máximo entrenando aquí?
-Reconozco que me sorprendió su decisión de quedarse [tanto Bea Gómez como María Vilas]. Tenían otras opciones muy buenas. Pero ellas insistieron en la idea de que desde aquí se puede. Evidentemente, en cuanto a instalaciones no tenemos mucho que envidiar. Lo único es que lo ideal es que la piscina de 50 metros estuviese aquí, en el centro, a nuestra disposición. Pero bueno, es algo en lo que se está trabajando y vamos a tenerla un tiempo determinado. Hubo un momento, cuando Bea ya despuntaba mucho, en el que yo pensaba que debía irse a entrenar con gente de su nivel, porque no es lo mismo entrenar sola, con tu crono, que tener a alguien al lado de un nivel similar. Pero estando las dos aquí, que además se llevan muy bien y se animan mutuamente, creo que sí se puede, utilizando los recursos que tenemos aquí y apoyándonos en lo que nos ofrece la Federación Española.