Sentirse motero por un día

Veinte discapacitados experimentaron ayer en Pontevedra la sensación de viajar en una Harley gracias al programa municipal Hefesto


pontevedra / la voz

Una foto de familia al grito de «¡Hefesto!» y un pincho pusieron ayer el broche en la plaza de España de Pontevedra al programa municipal que lleva el nombre de este dios griego cojo. Veinte discapacitados de distintas asociaciones acababan de bajarse de la moto tras un paseo de una hora que partió desde el Mirador de Monte Porreiro. Era la primera vez que se subían a una Harley-Davidson y la emoción y la satisfacción aún se notaba en sus caras.

Alberto, del colectivo Juan XXIII, llevaba puesta, al igual que el resto de los participantes, la camiseta del programa que, como no podía ser de otra forma, era negra, el color de los moteros. ¿Qué tal fue? «Bien, demasiado», comentó al lado de su madre. Xan fue su piloto en la Harley. «Para él fue una terapia perfecta. Al principio estaba nervioso y no paraba de temblar, pero durante el paseo se calmó y desaparecieron esos temblores», relató el motero. «Ellos son hoy los protagnistas».

Manuel, de la asociación de síndrome de Down Xuntos, se sumó a la conversación. También está encantado, aunque lo que destaca es que tiene novia y se llama Gema. Protección Civil colaboró en el recorrido en moto, que bordeó el Lérez y cruzó la autovía, volviendo por la carretera vieja de Marín a una velocidad de entre 30 y 45 km/h.

Sergio, de Amencer, calificó de «alucinante» la experiencia. «Ten en cuenta que nosotros nunca vamos a poder llevar una moto solos», apuntó. «Yo como aficionado al cine me gusta ver las viejas películas de moteros y siempre soñé con subirme a una Harley. Fue genial».

Además de moteros a título individual procedentes de Ribadumia, Vigo, Caldas u Ourense, participaron varios clubes. Entre ellos, Rosa dos Ventos de Poio, Fribóns y Santa Compaña de Marín, Taranis de Pontevedra y Mentes Libres de Tomiño. De Ourense fue uno de los vehículos que más llamó la atención, un trike amarillo, una moto de tres ruedas adaptada a discapacitados.

La concejala de Benestar Social, Carme Fouces, siguió el paseo desde el coche escoba. Recordó que el objetivo del programa Hefesto es acercar la cultura urbana a las personas con discapacidad. Actividades como el break dance o la música fueron otras de las ya desarrolladas.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos

Sentirse motero por un día