Los cien apóstoles de don José

Santiago Garrido Rial
s. g. rial CARBALLO / LA VOZ

FIRMAS

JOSE MANUEL CASAL

La parroquia de Carballo forma agentes de pastoral desde hace 12 años

02 nov 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

La parroquia de San Xoán Bautista de Carballo siempre ha jugado la baza de ser pionera en casi todo o en mucho: las misas por Internet cuando la Red aún casi no estaba implantada, la elaboración de webs, la instalación de grandes pantallas en la iglesia para seguir el texto de las homilías o anuncios varios, la foto de Jesús en las ventanas de las casas como alternativa al navideño trepador de balcones Santa Claus, la edición de revistas... O, más recientemente, el aprovechamiento de las redes sociales para el catecismo de los más de 600 chavales anotados, por no hablar de un programa social y un catálogo de cursos que requieren varios trípticos para resumirlo.

En Carballo también fueron pioneros en los cursos de agentes de pastoral. Van ya doce años formando a todas las personas que desean «celebrar la palabra»: en ausencia de sacerdote, y para que haya misa (no es tal, porque obviamente no existe consagración), se encargan de mantener la actividad religiosa en los templos los días señalados, particularmente los domingos. «Son celebracións puntuais», explica el párroco, José García Gondar, un estradense que llegó a Carballo hace 41 años, y que en los primeros setenta ayudó a formar el mítico grupo Xocaloma con viajes en su 600. Puntuales, pero incesantes. Ha habido épocas de menos en la unidad parroquial, sacerdotes donde su trabajo era mucho más intenso. Además, la mayor parte son mujeres. Ahora ya no, pero al principio llamaban un poco la atención. Hacen un trabajo aprobado y apoyado por Roma, pero infrecuente, que se extiende a otros ámbitos, como ayudar a administrar la comunión a los enfermos o en diversas actividades de la liturgia. «Na igrexa fan algo semellante aos actos do Venres Santo», explica. Para las homilías, siguen un guion facilitado por el propio párroco.

La escuela de agentes de pastoral de Carballo reúne a alumnos de toda la comarca de Bergantiños y algunas limítrofes. La mayor parte, no obstante, son de Carballo. Fue de las primeras de la diócesis. Hay un núcleo duro, de unas 30 personas, que se mantienen año tras año, y que se encargan de los trabajos necesarios con independencia del momento del curso, que este año se dedica al sínodo diocesano. Hay cien matriculados, una especie de apóstoles parroquiales que expanden todo el trabajo de José García y su equipo. No es poco, porque bajo su responsabilidad tienen 26.000 habitantes de diez parroquias, con 16 centros de culto. El mayor número de la diócesis compostelana. Y con fama estricta: es frecuente que los sacerdotes pasen en Carballo unos meses para bregarse en un trabajo que casi no tiene descanso antes de que los manden a destinos elevados. Algo así como una mili sacerdotal.