La aspiración, recuperar los empleos perdidos con el ERE

La Voz

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Una planta importante para el futuro de un sector ya muy castigado. Fue uno de los motivos por los que Feiraco y el resto de cooperativas apostaron por hacerse con el control de Clesa. El coste global de la operación ascendió a 10,2 millones de euros, de los que 2,54 corresponden a la factoría de Saiar y a la marca. La fábrica volvía a manos gallegas el 19 de julio del 2012, fecha en la que se formalizaba en una notaría de Madrid la escritura de compraventa. Se ponía fin a una incertidumbre que se había iniciado un año y medio antes, cuando el comité de empresa hizo públicos retrasos en las nóminas y falta de materias primas para producir. Una de las asignaturas pendientes es ir recuperando los 90 empleos que se perdieron con el ERE extintivo.