Los comuneros de Presqueiras apoyan la explotación de sus reservas de tantalio, litio y estaño pero exigen condiciones a Solid Resources
28 oct 2013 . Actualizado a las 07:00 h.La polémica sobre la megaminería con epicentro en Corcoesto ha despertado conciencias y ha sembrado dudas. Ha cosechado desconfianza hacia cualquier empresa interesada en hurgar en la tierra y ha puesto bajo sospecha a todo el sector.
El famoso vídeo viral contra la explotación aurífera prevista en el Concello de Cabana ha movido a la reflexión a los vecinos de Forcarei, donde la empresa canadiense Solid Resources Ltd. tiene previsto explotar una mina de tantalio, litio y estaño. Las más de 30 hectáreas de terreno donde se pretende iniciar la explotación son propiedad, en su mayoría, de la Comunidade de Montes en Man Común de San Miguel de Presqueiras. El colectivo ha mantenido esta semana una reunión con los promotores del proyecto para aclarar dudas y fijar exigencias. La parroquia quiere aprovechar la oportunidad económica que le brinda el tesoro oculto bajo sus montes. Pero no a cualquier precio.
Según explica el vicepresidente de la entidad, Vicente Búa, el encuentro ha resultado «tranquilizador». La empresa ha insistido una vez más en que en ningún caso se trabajará a cielo abierto. Será una explotación bajo tierra que se ejecutará mediante la apertura de galerías en las entrañas del monte. Según aseguró la empresa, tampoco se emplearán agentes químicos en ningún momento del proceso. El material extraído será derivado a una machacadora y lavado con agua para eliminar las impurezas.
Viviendas a 500 metros
De lo que no podrán librarse los vecinos es de las voladuras, imprescindibles para la apertura de las galerías. La zona de extracción está muy próxima a la aldea de Barro. La vivienda familiar de Vicente Búa es, precisamente, la más próxima. «A zona de explotación está relativamente cerca das casas. A miña pode estar a 500 metros», calcula. Solid Resources les explicó que se harán estudios sobre las vibraciones y que «non teñen por que notarse nas casas», según relata Búa. Además, la empresa trabaja en el diseño de diversos sistemas para minimizar el impacto del ruido, como por ejemplo la creación de una barrera natural a base de setos.
Otra de las cuestiones que preocupa a los comuneros es el de los tendidos eléctricos. La firma promotora les ha asegurado que no habrá líneas de alta tensión ni riesgos de ningún tipo.
Los propietarios también exigen que se tomen medidas para compatibilizar la actividad minera con los usos agrarios del entorno y que, una vez concluida la extracción de los minerales, se hagan rellenos en el terreno y otras actuaciones para minimizar el impacto ambiental.