La lluvia dejó en la comarca más desprendimientos y riadas

Javier Romero Doniz
Javier Romero RIBEIRA / LA VOZ

FIRMAS

MARCOS CREO

Pistas arregladas en verano son ahora intransitables, el río Te se desbordó en Taragoña y hubo que cortar la calle Rinlo

25 oct 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Las trombas de agua que ayer cayeron de forma intermitente en Barbanza volvieron a dejar un reguero de incidencias tanto en las zonas más rurales como en los cascos urbanos. Noia fue de nuevo la localidad más afectada. El servicio de emergencias municipal tuvo que actuar, por tercera vez en una semana, en la sala de máquinas de la piscina , que se inundó. También tuvieron que desplazarse a la aldea de Canabal, en Argalo, en donde se registró un derrumbe de tierra, que fue retirada con la pala municipal. El puente de A Chaínza se taponó por el arrastre de ramas y algún tronco. Y en la calle de O Couto, la planta baja de una vivienda se anegó.

Lousame tampoco se libró de las incidencias por el mal tiempo. Los sumideros de Merelle se colapsaron por el arrastre de diferentes restos, lo que provocó inundaciones en algunas casas. En Muros, tanto en la villa como en Serres, numerosas rejillas del alcantarillado se colapsaron. Y en Rianxo, el río Te se desbordó a su paso por Taragoña dificultando el tránsito por una pista. Lo mismo pasó en Porto do Son, en donde las riadas causaron destrozos en Baroña y Ribasieira, dejando en muy mal estado caminos que fueron adecentados este verano.

La lluvia acumulada en la calle Rinlo de Rianxo obligó a cortar la circulación durante las primeras horas de la tarde.

En la parroquia ribeirense de Corrubedo, la formación de bolsas de agua también fue constante en numerosas calles, como la avenida de Buenos Aires. Mientras, en Aguiño, fue necesario achicar agua en un bajo.