Adiós a uno de los grandes clásicos de Laxe


Hubo brindis, risas, música, muchos abrazos y también gran cantidad de lágrimas. No era para menos, porque ayer echó el cierre uno de los locales más emblemáticos de la Costa da Morte. Los responsables del bar Plaza de Laxe decidieron poner fin al verano y a una larguísima etapa detrás de la barra, atendiendo a los vecinos y a los miles de turistas que año tras año regresaban al lugar, prueba de que Manuel Hermo, conocido por los amigos como Lilito, y su esposa, Flora Vales Castro, ofrecieron a sus clientes un trato exquisito. Muchos de ellos se acercaron ayer hasta el Plaza para intentar convencerles de que no cerrasen, de que no les dejasen sin uno de los atractivos de la localidad, pero no hay marcha atrás. Porque a Lilito y a Flora ahora les toca descansar y disfrutar de su jubilación. Lo merecen, aunque sean muchos los que aseguran que sin ellos detrás de la barra del Plaza se van a quedar un poco huérfanos. Una barra que se hizo famosa, por cierto, en inolvidable serie Mareas Vivas, ya que detrás de ella aparecía siempre el divertido Petróleo. El consuelo es que el Plaza seguramente volverá a abrir, con nuevos dueños, pero con las magníficas vistas de siempre. Es un clásico que no será fácil de olvidar.

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Adiós a uno de los grandes clásicos de Laxe