Mon Santiso: «Me agobiaba que todas las miradas se dirigiesen a mí»

FIRMAS

EDUARDO PEREZ

01 sep 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Tiene 54 años muy bien llevados. «Estoy fenomenal. Hago un chequeo una vez al año. La última analítica me dio perfecta», comenta. Vive solo, en Eirís. «Me gusta compartir, pero estoy acostumbrado a mi espacio. En el momento que vives solo tienes un orden, pero solo me considero moderadamente maniático». Dice que lleva una vida normal. «Hago mis cosas de casa, cuido a mi madre, que es mayor, voy a la compra y ando una hora diaria que es bueno para el cerebro, no solo para el corazón. Mi lugar favorito es el dique de abrigo, siempre protegido», comenta Mon Santiso.

El precio de la fama

A finales de los noventa y principios del 2000 alcanzó unas cotas de popularidad inimaginables gracias a su colaboración en el programa Sabor a ti, de Ana Rosa Quintana. «Fue demasiado. Pasé de ser alguien que nadie conocía fuera de Galicia a salir de casa y no tener intimidad. Fue duro, y eso que yo pertenezco al mundo de los medios de comunicación. Me agobiaba que todas las miradas se dirigiesen a mí. En Madrid no podía ir al mercado... Y claro, no todo el día puedes estar sonriendo a todo el mundo, andar siempre con el chip de vida pública. En cualquier caso, el balance de aquella etapa es bueno», recuerda con su profunda e inconfundible voz. «Este verano, por ejemplo, en Mostrart, en los jardines de Méndez Núñez, una señora me reconoció y se dirigió a mí, pero lo que es curioso es que me suelen reconocer más por la voz que por el físico», comenta. Está moreno. Luce pelo corto. «No tengo edad para dejármelo más largo», dice. Durante toda la entrevista mueve los dedos sin parar.

Buen cocinero

Le gusta viajar. «Lo necesito, creo que es la compensación que tiene la vida laboral». En el 2006 regresó a Galicia tras presentar varios programas a nivel nacional y en la actualidad es reportero del programa de la TVG Eirado. «No será mi trabajo más popular, pero sí el más gratificante. Los artistas me abren las puertas de su casa y de su estudio... Pronto empezaremos la cuarta temporada. Es increíble la cantidad de creadores que hay en Galicia, y fenomenales», asegura. Conserva grabaciones de sus apariciones televisivas, pero «me horrorizaba verme, me veía artificial... hasta que te das cuenta de que no puedes ser perfecto. Ahora ya no me castigo. Estoy satisfecho con mi trabajo y es lo que doy de sí», reflexiona. Aprecia más el pescado que la carne y se declara abiertamente buen cocinero. «Es que me dicen que lo hago bien. No me asusta preparar una comida para diez personas. Los pescados, a la sal, al horno o en caldeirada son mi especialidad», señala.

Nuevo proyecto

Hace dos años dejó de fumar y en este tiempo ha engordado siete kilos. «Me encanta el dulce. Algunos kilos favorecen, pero otros fueron a parar a sitios inapropiados (se toca la barriga) y hay que buscarle solución», comenta. Dentro de unas semanas, Mon Santiso recuperará un hábito que había abandonado: el gimnasio. «Soy disciplinado y constante y si digo que sí me meto y lo hago. Fui durante cinco años seguidos. No fallaba. De lunes a sábado todos los días, pero cerraron la instalación por obras...». El presentador tiene otras facetas además de la televisiva. El 9 de noviembre actuará en el Ágora con la poeta Eva Veiga y tres músicos de la Sinfónica. «El espectáculo se llama Cancións, contadas cancións. Son temas muy conocidos como Imagine, pero con la traducción. Creo que va a gustar mucho», asegura. Si ustedes se preguntaban qué había sido de Mon, aquí lo tienen.

«No me asusta preparar comida para diez, el pescado es mi especialidad»

«Engordé siete kilos en dos años, pero ahora voy a volver al gimnasio»