La invasión de las caravanas

Ana Gerpe Varela
A. Gerpe RIBEIRA / LA VOZ

FIRMAS

SANDE

Los ayuntamientos buscan fórmulas para regular el estacionamiento de estos vehículos y evitar que se establezcan durante días en el mismo lugar

23 ago 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

La proliferación de caravanas o furgonetas que hacen las funciones de casas rodantes en los municipios costeros de la comarca es cada vez mayor y los concellos buscan fñormulas para poner freno a una situación que, en algunos casos, se ha convertido ya en incontrolable.

En el municipio de Carnota, los problemas se suceden este verano. La situación ha llegado a tal extremo que el Ayuntamiento está elaborando una normativa: «Métense enriba das dunas ou en zonas protexidas da Rede Natura. Ademais, nos sitios nos que están acumúlanse bastantes desperdicios e hai zonas ás que non accede o camión do lixo. En algún lugar chegaron a ter roupa tendida e as hamacas na rúa», explica el regidor, Ramón Noceda.

Los sitios con mayor afluencia de autocaravanas son Mar de Lira, donde han llegado a juntarse hasta una veintena, y Lombáns. El problema, indica Ramón Noceda, es que «confunden aparcar con acampar». El Concello estudia la posibilidad de habilitar, en Carrofeito y Lariño, áreas específicas para este tipo de vehículos.

Puntos limitados

En Muros, la regidora, Caridad González, indica que se han instalado señales prohibiendo el estacionamiento de caravanas junto al Pozo do Cachón y en la playa de San Francisco. La regidora comenta que el cámping de Louro, cuya explotación tiene concedida el Concello a una empresa, realizó un importante arreglo para destinar un espacio a autocaravanas: «Está vacío porque todas se quedan fuera. El problema es que permanecen durante días en un lugar y los ocupantes desaguan en sitios que no están acondicionados para ello».

El Concello muradano carece de normativa sobre campismo y la regidora se está planteando elaborar alguna ordenanza para evitar los desmanes.

Donde sí hay un reglamento específico, precisamente por las dificultades vividas en el pasado con la acampada libre, especialmente en el entorno de Baroña, es en Porto do Son. El regidor, Luis Oujo, asegura que la situación está actualmente bastante controlada. Indica que este verano hubo alguna denuncia, como la registrada en A Coviña: «Cando a Policía Local recibiu o aviso e foi alí xa marcharan».

El único municipio de la comarca con áreas habilitadas para caravanas es Boiro, que cuenta con una en Praia Xardín y otra en Mañóns. Al parecer, estos espacios funcionaron muy bien mientras eran gratuitos, pero comenzaron a vaciarse cuando el Concello empezó a cobrar una tasa por la prestación de los servicios. La situación llegó a tal extremo, señala el boirense Juan José Dieste, que había autocaravanas dispersas por todo el paseo, excepto donde tenían que estar. El Concello decidió actuar y este verano, explica el jefe de la Policía Local, Manuel Feás, se han colocado señales en todas las entradas al municipio boirense indicando que Praia Xardín es el único espacio en el que se puede estacionar la caravana. Dieste subraya que la medida ha surtido efecto y añade que era preciso poner coto a la situación que se estaba dando.