Los propietarios negocian su externalización, al igual que la cafetería
30 jul 2013 . Actualizado a las 07:00 h.El Gran Hotel está tratando de externalizar el spa y ha iniciado contactos con empresas especializadas en esta actividad, tal como hizo anteriormente con la cafetería y con el salón de grandes banquetes. Fuentes consultadas señalaron que la idea es que pueda estar funcionando en el mes de septiembre con otros titulares. El alquiler de las instalaciones, de 1.500 metros cuadrados de superficie, permitiría a los dueños del hotel la entrada de ingresos.
El spa cerró a principios de este mes. Las tres personas que trabajaban en él solicitaron la extinción de contratos por impago de salarios.
Las negociaciones para externalizar los servicios de cafetería y restaurante no finalizaron todavía. Las conversaciones con el hostelero Dámaso Expósito están pendientes de algunos flecos y es previsible que concluyan en las próximas semanas.
El salón de banquetes del Gran Hotel le permitiría a la empresa Terras do Miño, que es la que está interesada en explotarlo, junto con la cafetería, disponer de un comedor con capacidad para 350 comensales, en mesas redondas.
Posiblemente la nueva empresa tenga que realizar reformas para modernizar los espacios.
La cafetería la arreglaron unos meses antes de que el empresario valenciano Ángel de Cabo comprara las instalaciones a la familia Martínez Núñez. El hotel volvió de forma provisional a manos de los empresarios leoneses, en virtud de una decisión del juez Vázquez Taín, que suspendió de forma cautelar el contrato de venta suscrito en el año 2011. Las obras de la cafetería fueron las únicas, salvo la construcción del spa, que se realizaron en el Gran Hotel en las últimas décadas.
Uno de los asuntos que forma parte de las negociaciones es el relativo al personal. La adjudicataria quiere aportar sus propios trabajadores, tanto a la cafetería como al salón de banquetes.
Parte del personal está pendiente de los juicios señalados para principios del mes de septiembre como consecuencia de las demandas de los trabajadores.
Libre de personal
Los actuales responsables del hotel, a través de su representante legal, ofrecieron a la plantilla la posibilidad de cambiar de puesto de trabajo, para dejar la cafetería, la cocina y el salón, libres de cargas laborales. Todavía están pendientes de que se ejecute esta parte. Es previsible que esperarán a que salgan las sentencias de las demandas laborales.
También está pendiente la celebración de la junta general de accionistas, fijada por el Juzgado Mercantil para el día 27 de septiembre. La convocó el juzgado a petición del empresario lucense Jesús Lence, que es accionista minoritario de Proalsa, la sociedad que explota el hotel. Lence quiere conocer el estado de las cuentas, que no presentaron en los últimos años.