Pablo Cacheda y David Chapela, gallegos subcampeones del mundo júnior de Barcelona, analizan la clave del éxito de la generación de oro del balonmano español
30 jul 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Pablo Cacheda y David Chapela están de vuelta. Con una medalla de plata colgada al cuello para completar la colección. Los dos gallegos han sido parte fundamental para subcampeonato del mundo de la selección sub 21 de balonmano. Forman parte de la generación del 92, la que más éxitos en categorías de formación le ha dado a la selección española. Pero los dos avisan también que el escenario idílico de las selecciones no puede tapar la grave crisis que viven los clubes españoles. Cacheda, que forma parte del siete ideal del torneo comenzará la próxima semana su andadura en el histórico Valladolid. Chapela se queda un año más en el Teucro jugando en la segunda categoría.
Pregunta: ¿Qué sabor deja esta última medalla en etapa de formación?
Paco Cacheda: El día de la final no pudimos hacer nada más, fueron mejores que nosotros, pero el balance es muy positivo. Cuando salimos queríamos otra final y lo conseguimos. Fue una pena que nos aguantase el físico en la última jornada.
David Chapela: Fastidia quedarte a las puertas del oro, pero mirándolo con mente fría, creo que está muy bien lo que hemos conseguido. La alegría más grande fue el día de Croacia.
P. C. Al llegar al hotel después del partido de cuartos nos enteramos de lo que había pasado en Santiago y se lo queríamos dedicar a las víctimas. Al final marqué el último gol ante Croacia y pude exhibir una dedicatoria especial.
D. Ch. Fue un acierto que pusieras el mensaje en la camiseta y por encima tuviste la suerte de marcar el gol del triunfo. Fue un gesto muy bonito. Hacía falta. Queríamos demostrar nuestro sentimiento a toda Galicia.
P. ¿Con qué balance cierran estos cuatro años en la selección en categorías de formación?
P. C. Por encima de todo me quedo con el grupo, con los amigos que he hecho. A nivel deportivo que quedo con el Europeo del año pasado, con ese oro. Hemos llegar a cuatro finales, no podemos pedir mucho más.
D. Ch. Es que aquí somos una familia, un grupo de amigos que ha pasado mucho tiempo juntos. Somos un grupo de amigos que nos reunimos para jugar y de paso conseguimos medallas.
P. ¿Y ahora pueden pensar en dar el salto a la absoluta?
P. C. Las estadísticas dicen que como mucho dos o tres llegarán a la absoluta. Aitor ya está y será complicado. De momento hemos disfrutado del último campeonato juntos porque al final éramos un equipo de amigos. Lo de la selección absoluta es algo demasiado grande para lo que hay que trabajar mucho.
D. Ch. Desde el principio sé cual es mi rol en la selección, que es dar descanso a Álex Dujshebaev, que es muy importante y juega muchos minutos. Cada vez que me toca jugar tengo que intentar hacerlo bien.
P. ¿Que les depara el futuro inmediato?
P. C. Me voy a un histórico como el Valladolid, aunque lleve unos años de bajón. Espero que sea un paso adelante en mi carrera y pueda seguir mejorando y seguir teniendo muchos minutos. Espero que sea un año menos duro que el último vivido en Vigo.
D. Ch. Acabo de renovar con el Teucro y esta temporada seguiré en Pontevedra jugando en la B. Desde luego que me apetece dar el salto a la Asobal, pero para irme fuera de casa me tiene que llegar una buena oferta porque la cosa a nivel económica está muy mal. Porque aunque a nivel de selección todo vaya bien, esto no puede tapar la desaparición de clubes como el Atlético y otros que no pueden pagar el canon de la Asobal. La cosa está muy mal y la gente se tiene que ir fuera de España. Es una pena.
P. C. España a nivel de selección es campeona del mundo absoluta y la júnior subcampeona, ahora es el turno de los juveniles y de las chicas. Con la base se está trabajando bien, el problema está en la crisis económica y en la situación que viven los clubes, con deudas muy grandes. A día de hoy aún no se saben todos los equipos de Asobal, cuando en algunos casos los equipos ya han comenzado a trabajar. Yo voy a descansar una semana y el lunes ya estaré en Valladolid. Tengo que adaptarme a mi nuevo equipo cuanto antes.
P. ¿Y el balonmano gallego, cómo se encuentra?
P. C. Creo que está bien. Por primera vez tendremos a un equipo en competición europea como el Guardés femenino, el Cangas sigue en Asobal, siguen saliendo jugadores. Creo que hay vida y si se sigue trabajando así nos dará muchas alegrías.
D. Ch. La prueba de que vive un buen momento es que hemos estados dos jugadores en la selección júnior y además tenemos a varios jugadores por ahí adelante. Desde luego que la cosa va bien. Pero como todo, aún puede ir a mejor.
PABLO CACHEDA Y DAVID CHAPELA GALLEGOS SUBCAMPEONES DEL MUNDO JÚNIOR DE BALONMANO
«Las estadísticas dicen que solo dos o tres jugadores llegarán a la selección absoluta»
Lalinense del Valladolid
«Lo de Cacheda exhibiendo su camiseta con un mensaje a Galicia fue un gesto muy bonito»
Vigués del Teucro