«Hago 150 kilómetros diarios»

FIRMAS

A sus 50 años, Fernando Zendrera, el promotor de la ruta Fisterra-Creus en patinete, se da diez días de plazo para enlazar los dos puntos de la Península

19 jul 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Cuando se escapó de casa con 13 años para recorrer en bicicleta durante 12 horas seguidas los 175 kilómetros que separan Cadaqués de Barcelona, Fernando Zendrera Zariquiey ya sabía que lo suyo iban a ser las ruedas y las largas distancias. Con lo que no contaba es con que la experiencia de la París-Brest-París, una carrera sobrehumana de 1.200 kilómetros, en la que invirtió 89 horas en el 2011, le llevarían a dejar un poco de lado la bicicleta para convertirse en el principal impulsor en España del patinete de rueda alta, un singular vehículo con el que partió el miércoles de Fisterra para intentar llegar al cabo de Creus el próximo día 27 con 1.500 kilómetros en las piernas y 250 horas de impulsos para deslizarse sobre el asfalto.

«No es la primera ruta que hago -habría que estar loco para empezar con algo así-, pero sí la más larga. Arranqué con Gerona-Barcelona, luego Zaragoza, San Sebastián y en febrero pasado Madrid-Barcelona, que fueron 730 kilómetros», explica desde Chantada, donde se encontraba ayer, después de cubrir la segunda etapa desde Santiago y sufrir algunos problemas físicos.

«Tuve que parar en una farmacia porque me dolía mucho un pie -con esto, en contra de lo que puede parecer, es la pierna que va apoyada en la tabla la que sufre- y ayer dormí en el campo, pero hoy me quedaré en un hotel porque tengo que recuperarme un poco», explica el aventurero, que cubre de su bolsillo todos sus gastos y a quien, al margen de la vivencia personal, solo le mueve el interés de promocionar este medio para moverse y hacer deporte, que trata de introducir en España, a través de su tienda de Barcelona.

La ruta elegida también se explica con facilidad: «El cabo de Creus es el que está más cerca de Cadaqués, mi pueblo adoptivo (y punto más oriental de la Península), y el de Fisterra en la otra esquina del mapa. De ahí que me decidiese a unirlos. Para ello hago 150 kilómetros diarios, para llegar el 27, aunque tengo un día de margen por estas cosas como lo del pie», explica Zendrera, quien no cree que exista motivo alguno para que un hombre de 50 años como él no pueda iniciarse en una especialidad «que es como la bicicleta, solo que no tiene pedales».

De la Costa da Morte le sorprendió «el ambiente peregrino de Fisterra» y la «vegetación» porque «el cabo de Creus es completamente árido», al igual que las carreteras en las que, hasta el momento, siempre se ha topado con «buenos arcenes para no tener que ir por la calzada».

Para quienes deseen seguir al detalle su ruta, lleva activado el GPS del móvil y sus pasos quedan registrados al detalle en la web The Footbiker. A los que quieran imitarle, los invita a visitar su tienda.