Anunció al irse que el caso Fadesa estaba «tocando sus últimas notas»
22 jun 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Así de rotundo se manifestó ayer el exalcalde de Miño Juan Maceiras: «No tengo nada que decir», zanjó en relación al auto del TSXG en el caso Fadesa y que deja prácticamente en la ruina al Concello de Miño. «Ya lo tendré que decir donde lo tenga que decir. Aquí no», explicó dejando la puerta abierta a una comparecencia futura, aunque no concretó dónde.
La negativa a dar explicaciones sobre este asunto que deja en la quiebra técnica al Concello contrasta con las afirmaciones realizadas por el exalcalde el 8 de septiembre del 2012, cuando anunció que dejaba la política y renunciaba a su cargo: «En un plazo de cuatro o cinco meses los dos grandes temas que son Fadesa y Monte Piñeiro ya estarán resueltos», dijo entonces. Se trataba del mismo plazo que se propuso para abandonar la política. El caso Fadesa tardó un poco más, nueve meses en total, pero el resultado pone en jaque al Concello.
Días más tarde, en una entrevista ya abría la puerta a que el Ayuntamiento asumiese la deuda de Martinsa Fadesa con los expropiados: «El juzgado tiene que manifestarse en tres sentidos. Obligar a Fadesa a que pague, o que haga al Ayuntamiento responsable subsidiario, con lo cual una vez la deuda esté vencida y exigible, el Concello tendría el derecho de reclamar el pago. Y lo que sería peor para todos, que el juzgado ordenase que se pagase según el concurso de acreedores», explicó mientras reconocía que el tema estaba «tocando sus últimas notas». Una locuacidad que se ha transformado en el silencio de la persona que llegó a la alcaldía en el 2003 y que estuvo al frente cuando el Concello recurrió la sentencia que obligaba a Fadesa a presentar las garantías que permitirían el cobro a unos 200 vecinos. Hecho que fue calificado por el TSXG en el auto de «inexplicable».