Bajas y ERE en los pósitos complican la vigilancia de los bancos de libre marisqueo
FIRMAS
Reza el refrán que a perro flaco todo son pulgas, y el dicho bien podría aplicarse a lo que ocurre en las cofradías de la ría arousana. En un momento en el que el furtivismo se ha convertido en una lacra generalizada, y tras una campaña para olvidar por la desaparición del berberecho de las concesiones, las bajas y los expedientes de regulación de empleo que varios pósitos se han visto obligados a iniciar limitan el margen de maniobra justo cuando toca organizar la vigilancia en los bancos de libre marisqueo. En estas condiciones, será complicado cuadrar los turnos para realizar las tareas de control y evitar la acción de los furtivos.
Esta es la principal conclusión de la reunión que mantuvieron en Carril los patrones mayores ayer por la tarde. Y es que, a la falta de medios propios por parte de las cofradías, se suma el hecho de que este año no contarán con la colaboración de personal de Gardacostas para mantener la vigilancia en los bancos de libre marisqueo. Con este panorama, ayer se hizo un esbozo de cómo se repartirán los distintos pósitos las áreas a controlar: «O delegado quedou de facer un cuadrante e mandárnolo ás confrarías. Nós temos unha semana ao mes e farémola, xa veremos como nos organizamos», explicó el patrón mayor rianxeiro, Baltasar Rodríguez.
Plena disposición
En general, los dirigentes de los pósitos arousanos mostraron su disposición para participar en las vigilancias, pero reconocieron las dificultades. Uno de ellos fue el responsable de la entidad pobrense: «Quedamos en axudar en todo o que poidamos nun momento no que non temos medios para abordar os labores de vixilancia no libre marisqueo porque tampouco os temos para vixiar as nosas propias concesións».
Baltasar Rodríguez incidió en esta idea al recordar que pósitos como el rianxeiro tienen a dos vigilantes de baja, mientras que en cofradías como las de Vilanova o Cambados la aplicación de un ERE ha recortado el horario de trabajo de los profesionales.