Leira en el Torrente Ballester

Juana P. Luna FERROL

FIRMAS

La pintora ferrolana María José Leira entre sus retratos de mujeres.
La pintora ferrolana María José Leira entre sus retratos de mujeres. Juana P. Luna< / span>

María José Leira no podía haber elegido un título y un lema mejor para presentarnos su exposición: Mulleres. Envoltas en panos, en millo, en soños, adobiadas por terras vermellas e prusias. Feiticeiras de cores. Enfeitizadas en cadros. La pintura de Leira es de ese tipo que nos habla de la alegría de vivir, de las buenas experiencias, de la sensualidad y dulzura de un lugar en donde lo femenino es sinónimo de vida. Habla con colores, con curvas, con transparencias, con fuerza y con delicadeza; también habla de espacios conocidos, espacios habitados por la pintora, de momentos que se apellidan mejores, de evocaciones sensuales, de sueños plasmados?

Estas mujeres están llenas de símbolos, y representan momentos concretos en donde realidad y fantasía se entremezclan sin saber muy bien donde empieza una y donde acaba otra. Se repiten elementos como los zapatos de tacón, las gallinas, las pajaritas de papel, los espejos, los lazos? los cuales a lo largo de la exposición dan forma y muestra este personal universo de su autora. Todos estos elementos nos acercan al mundo de lo onírico, incluso de lo surreal, sin ir más lejos, en el cuadro Mentres a nena azul dormía, podemos observar ciertos elementos que nos acercan a la estética daliniana: el reloj, la hormiga agigantada, la muchacha en la ventana, la transparencia de las piernas de la misma sobre un tejado? Leira recurre a elementos conocidos del surrealismo en los que la simbología que contienen pesa y hacen que su pintura se incline a habitar mundos en donde la fantasía rompe las reglas establecidas.

Las mujeres de Leira destilan sensualidad, muchas de ellas ocultan su rostro con la mano, otras apenas si muestran un asomo de perfil, la mayoría está de espaldas como si se ocultaran a sabiendas de estar siendo observada, muchas cierran los ojos suavemente. Y una de ellas, la que protagoniza el cuadro que lleva por título ?, cubre su faz con una máscara que recuerda a las mujeres de Picasso mientras abraza un montón de gallinas.

Podría decirse que esta mujer es una mujer cubista, pero yo me decanto porque es una mujer enmascarada en la que Leira hace un ejercicio similar al que hacia el genial pintor, así como Picasso utilizaba las máscaras africanas como elemento en sus obras, (por ejemplo Les demoiselles d?Avignon), nuestra pintora hace lo mismo ocultando a su dama de las gallinas con una máscara extraída de lo picassiano.

Cada uno de las pinturas de Leira nos invitan a participar de ellos, a indagar sobre lo que está sucediendo allí, sus hermosas mujeres nos miran invitándonos a entrar, a ser cómplices de la magia, de la alegría que allí está representada.

La noche, el sueño, cierta pereza y el recogimiento en el que parece vivir cada una de sus protagonistas incitan a no despegar la mirada a ver si en una suerte de hechicería conseguimos penetrar en el cuadro y quedarnos allí para siempre,? no sería mal destino.

CRÍTICA DE ARTE

Centro Torrente Ballester

Hasta el 19 de abril

De 11 a 14 H. y de 19 a 21:30 de martes a sábado. De 11 a 14, los domingos