Aquí el día termina mejor. Cuando el astro rey empieza a caer, Galicia ofrece un espectáculo difícil de igualar. Estas terrazas frente al mar no tienen nada que envidiar a Ibiza
03 jul 2026 . Actualizado a las 15:16 h.En Galicia no hay verano sin puesta de sol. Es un binomio difícil de separar y al que todo el mundo se apunta. No es de extrañar porque es un espectáculo de la naturaleza. Y si encima, lo disfrutas tomando algo en alguna terraza ambientada, el resultado es redondo. Por eso, te proponemos seis locales en los que merece la pena ir a última hora de la tarde. Estarás tan a gusto, que te costará irte.
El Castro (Vigo)
Hay pocos lugares en Vigo desde los que contemplar la puesta de sol con una panorámica tan amplia como la que ofrece el paseo de Alfonso XII. Desde este balcón natural sobre la ría, la vista alcanza las islas Cíes y buena parte de O Morrazo, un paisaje que cambia por completo al caer la tarde, cuando la luz se refleja sobre el agua y el perfil de las islas se recorta en el horizonte. El bar El Castro aprovecha esa ubicación privilegiada. Su terraza y la galería acristalada son un punto de encuentro para quienes buscan tomar algo con una de las mejores vistas de la ciudad. El atardecer es uno de los momentos de mayor atractivo, especialmente durante el verano, cuando la luz se prolonga hasta bien entrada la noche y reúne a vecinos y visitantes junto al histórico olivo de Vigo.
Koa Club (Cabanas)
Las puestas de sol en el Koa Beach Club, situado en la playa de A Madalena de Cabanas, son uno de los grandes reclamos de este animado chiringuito. Cuando el sol se aproxima al ocaso, el cielo se transforma en un espectáculo de colores que van desde intensos tonos anaranjados hasta cálidos reflejos dorados. «La verdad es que es una de las puestas de sol más bonitas que he visto en mi vida», dice uno de los empleados del establecimiento, que desde esta misma semana ya abre a diario, coincidiendo con el inicio de la temporada estival. El local cuenta con una variada oferta de cócteles y cocina. Y dispone además de una terraza desde la que «casi se puede tocar la arena con los pies» y un columpio de madera para capturar fotografías únicas con el atardecer como telón de fondo. Frente al mar y con un frondoso pinar a sus espaldas, el Koa Beach Club invita a disfrutar de «un paraíso tropical en Galicia».
Cofradía (Rianxo)
No hay pruebas sustentadas en datos oficiales, pero tampoco dudas de que la puesta de sol desde el paseo de A Ribeira de Rianxo es uno los atardeceres más fotografiados de Barbanza. Quienes suben esas imágenes a las redes suelen acompañarlas del «hashtag» sin filtros, porque los matices de colores que se pintan en el cielo son ciertamente increíbles. Y uno de los mejores lugares para ver cómo el astro rey se esconde tras las sierra barbanzana es el Cofradía Café, un clásico de la hostelería rianxeira que se renovó por completo hace un par de años y que tiene una de las terrazas más codiciadas. Una bebida fresca con su tapa y vistas al mar es el mejor plan frente al calor.
La Parada (Valcovo, Arteixo)
Sobre el mar y con una ubicación privilegiada, La Parada es el lugar perfecto para dejarse llevar por la puesta de sol en la playa de Valcovo, Arteixo. Un chiringuito acogedor donde el paisaje se une a una cocina elaborada con excelentes materias primas, recetas propias y salsas caseras que marcan la diferencia. «Es un merendero muy chulo, muy protegido del viento, que está encima de la playa, y tenemos la puesta de sol completamente enfrente. Ahora mismo el sol se pone a las 23 horas, pero entre las 21.30 y las 23 es nuestro momento top», explica Daniel Medina, propietario de La Parada desde el 2020. En ese tramo, este chiringuito se llena de gente que viene a tomar algo después de la playa o a ver cómo cae la noche mientras cena hamburguesas o burritos. Muchos de ellos, turistas que dejan sus caravanas en O Petón, un párking próximo.
Chocolate (Vilagarcía)
Ubicado en un parque que otrora tuvo vocación de jardín botánico, al pie mismo del paseo marítimo que une Vilagarcía con Carril y de la playa de Compostela, el chiringo Chocolate propone desde sus varias terrazas unos tardeos que a la propia oferta de bebidas, algo de picoteo y música del local, añade unos espectaculares atardeceres. El sol ocultándose tras la sierra del Barbanza y la ría de Arousa teñida de naranja, con los icónicos viveros de almejas en primer plano, conforman una estampa idílica que ya merece de por sí ser disfrutada. A ello, el Chocolate, con José Padrón al frente, añade una carta de coctelería (con mojitos, daikiris, piña colada...) y, a partir de julio, también de picoteo (pizzas, tostas, nachos...). Y, por supuesto, no podía faltar la música en directo, con dos o tres conciertos cada semana, a los que se suman sesiones de DJ. El Chocolate abre todos los días desde diez de la mañana hasta la una y media de la madrugada (los fines de semana cierra a las dos).
Asteria Beach Caión (A Laracha)
El Asteria Beach Caión se encuentra en el paseo marítimo de la villa larachesa, a orillas de la playa. Desde allí, todos los días, siempre que el tiempo lo permita, ven un espectacular atardecer «diferente», destaca Guillermo Iglesias, dueño del local. «É un espectáculo», subraya. A estas alturas del año, el sol se oculta sobre el mar, más allá de las Illas Sisargas. La gente sube del arenal y se toma unas cañas y unas tapas en su amplia terraza. Ven la puesta de sol sin barreras, «sen nada que envexar a Ibiza». Tortilla, ensaladilla, arroz con bogavante, pescados, mojitos y spritzs son algunas propuestas de su carta. Tienen una pequeña cala para refrescarse a escasos metros.