Desahucios pesqueros

La Voz PRESIDENTE DE ANACEF

FIRMAS

14 abr 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Al echarnos de nuestro caladero habitual, y no disponer de alternativas que nos permitan seguir pescando, se está produciendo un auténtico desahucio con la flota cefalopodera gallega que faena en Mauritania. El motivo no es el retraso en el pago de la hipoteca, ni cualquier otra responsabilidad en la que hayamos podido incurrir; es simplemente porque a los que toman decisiones en Europa no les gusta nuestro oficio.

Antes, cuando no éramos europeos, los pescadores gallegos fuimos capaces de crear una industria pujante, se construyeron barcos, fuimos a pescar por casi todos los mares del mundo y éramos muchos los que considerábamos que vivíamos de un oficio honrado. Y ¡ojo! nunca acabamos con ninguna especie.

Pero resultó que no: éramos unos esquilmadores tramposos que solo pretendíamos liquidar la fauna marina, según el punto de vista de todos los seudo-ecologistas, oenegés y demás verdes europeos.

En Mauritania, bajo la premisa falsa de falta de recursos, hemos sido excluidos del acuerdo pesquero. La Sra. Comisaria, encantada y feliz de liderar todo lo que sea en contra de la pesca y especialmente si la pesca es de arrastre y gallega, ha dado validez a esos falsos argumentos de falta de recursos y para mayor regocijo de sus fans, firma un acuerdo pagando lo mismo (70 millones/año), que excluye a los cefalopoderos y que las demás modalidades no utilizan por incorporar condiciones técnicas y económicas inasumibles.

Alguien tiene que dar un puñetazo en la mesa y acabar con este desahucio/atropello. Y nosotros creemos que ese papel lo tiene que hacer nuestro ministro de Pesca, que ya no es de Pesca sino de Medio Rural y Medio no sé cuantas cosas mas.

El protocolo, en su artículo 5, contempla la denuncia del Acuerdo por baja utilización. España tiene que buscar los apoyos necesarios para plantear la denuncia del acuerdo; y si no se consigue, habrá que bordear el problema buscando aliados en Mauritania que nos permitan evitar el cierre de estos 20 centros de trabajo, tan necesarios en estos momentos.

¿Y los científicos? De perfil como casi siempre. Al menos los mauritanos son coherentes y opinan lo que quiere su Gobierno.