La plantilla se moviliza y pide explicaciones a la delegada de la Xunta
19 feb 2013 . Actualizado a las 07:00 h.La primera reunión negociadora del expediente de regulación de empleo del Palacio de Sober constató ayer que las posturas de partida de empresa y trabajadores no pueden estar más alejadas. Eso sí, sirvió para aclarar el plan empresarial, después de la confusión generada por los errores de redacción del primer preaviso. Lo que proponen los propietarios es enviar al paro a 21 de los 26 trabajadores durante siete meses y medio este año, el que viene y el siguiente. Los sindicatos apelaron ayer directamente a la delegada de la Xunta, Raquel Arias, cuya familia vendió en su momento las ruinas del palacio a la empresa promotora del hotel. Le piden que intervenga y aseguran que hace menos de dos semanas se reunió con los dueños en el hotel.
Durante los tres años de vigencia de este expediente temporal de regulación de empleo, el cinco estrellas de Sober abriría solo entre el 15 de mayo y el 1 de octubre. Tal y como se deducía de la primera versión del plan, los cinco empleados que conserven sus contratos todo el año se encargarían básicamente de labores de mantenimiento.
Los representantes de los trabajadores solo ven a los propietarios flexibles en la duración del expediente. En la reunión de ayer los portavoces de Alvaher 98 -la empresa que abrió el establecimiento en el 2010- se mostraron dispuestos a rebajarla de tres a dos años. Pero a los trabajadores no les llega con eso. Reivindican como algo irrenunciable, y previo a cualquier pacto, el cobro de los dos meses que les deben. Y no aceptan el pago a plazos de aquí a julio que ofrece la empresa, entre otras cosas porque no les aclaran de dónde sacarán el dinero.
Hoy, concentración de protesta
Portavoces de UGT, Comisiones Obreras y CIG anunciaron ayer en Monforte, en una rueda de prensa en la que estuvieron presentes una docena de trabajadores, que la plantilla hará una concentración de protesta con corte de tráfico a las ocho y media de la mañana de hoy en la rotonda de la entrada de Sober. Los representantes sindicales ven muy difícil un acuerdo, y culpan de la situación del establecimiento a errores de gestión, sobre todo desde que el pasado agosto la empresa asumió la dirección desde Madrid.
Los trabajadores denuncian además que todo esto ocurre a solo dos años y cuatro meses de la apertura del hotel, para la que la empresa cobró de la Xunta «2,5 millones de euros a fondo perdido y un millón e medio más de un crédito participativo», según especificó ayer Mario Docasar, de UGT. «No seu momento concedéronlle fondos públicos a un proxecto que agora se está botando pola borda», denunció Iria Deibe, de CC.OO. Esas ayudas obligaban a la empresa a mantener los 34 puestos de trabajo iniciales al menos durante dos años. En octubre del 2012, justo a dos años de la apertura, se produjeron despidos y vacantes por marchas voluntarias que no se cubrieron.