El Olímpic saca pecho en Europa

Álex Méndez / Pablo Penedo PONTEVEDRA, VILAGARCÍA / LA VOZ

FIRMAS

La caldense Lúa Piñeiro se sacó en Atenas la espina clavada en el Campeonato de Europa de Selecciones del año pasado.
La caldense Lúa Piñeiro se sacó en Atenas la espina clavada en el Campeonato de Europa de Selecciones del año pasado. mónica irago< / span>

Lúa Piñeiro y Francisco Padín apuntan al Mundial tras subir al podio ateniense

17 ene 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

La alianza firmada por el Club Olímpic de Vilagarcía y el Natural Sport de Ribeira comienza a dar jugosos frutos para ambas partes. La pasada semana el vilagarciano Francisco Padín y la caldense Lúa Piñeiro aportaban un bronce y un oro a la docena de metales con los que el equipo barbanzano se proclamaba primer subcampeón de la historia en el Europeo de Clubes bautizado en Atenas. Tres puntos lo separaron del título, conquistado por el conjunto griego Alianzas Agiou Dimitrou. Tras ganar el cuadro de menos de 67 kilos femenino, Lúa Piñeiro comparte con Francisco Padín, a las puertas de la gran final en menos de 68 kilos masculino, el reto de acudir este año al Mundial Absoluto.

El pasado verano, Lúa Piñeiro se tuvo que conformar con ver a través de la televisión los éxitos del taekuondo español en los Juegos de Londres. Su sueño de participar en la cita olímpica se había esfumado meses antes, después de que España no lograse la clasificación en la categoría de menos de 67 kilos.Pero a sus 25 años, esta joven de Caldas de Reis asumió que, en lugar de lamentarse, lo mejor que podía hacer era seguir trabajando de cara a los Juegos que se celebrarán en Río de Janeiro en el 2016. Y ha comenzado el nuevo ciclo olímpico de la mejor forma posible: colgándose el oro en la primera edición del Campeonato de Europa de Clubes, que se disputó la pasada semana en Atenas.

«Íbamos un poco a la expectativa, porque no sabíamos lo que nos íbamos a encontrar -explica Lúa-. Pero la verdad es que había muchos clubes potentes, y el nivel fue muy alto», agrega. En un campeonato como este, en el que estaban presentes algunos de los mejores equipos de diferentes países europeos, Lúa afirma que el Natural Sport fue una de las sensaciones. «Fuimos con un equipo muy potente y la gente se sorprendió por el nivel que teníamos. Nos preguntaban de dónde habíamos salido», cuenta entre risas.

De todos modos, para ella no fue una sorpresa, ya que considera que el resultado del equipo de Ribeira es solo una muestra del gran nivel con el que cuenta el taekuondo gallego y español.

En lo que se refiere a su éxito individual, Lúa se declara más que satisfecha por haber conseguido colgarse la medalla de oro. Aunque ella no tiene reparos en reconocer que esa fue su meta desde el primer momento. «Yo siempre voy a por el oro, pero el resto también lo quieren. Por eso, era consciente de que se podía fallar», afirma.

Ahora, con la medalla al cuello, Lúa reconoce que este triunfo le sirve para quitarse la espina del Europeo de selecciones del año pasado en Mánchester, en el que cayó ante la turca Nur Tatar -que, a la postre, sería la campeona y logró la plata en los Juegos de Londres- en cuartos de final. «En aquel momento me quedé un poco chafada, y esto es un caramelito que te ayuda a seguir luchando para conseguir más resultados», asegura.

El bronce ateniense de Francisco Padín (Vilagarcía, 16 de junio de 1993) es una muesca más en la extraordinaria temporada que está firmando desde el pasado mes de septiembre, y con la que se despedirá de la categoría Sub 21. Campeón en menos de 68 kilos en los torneos internacionales de Pontevedra y Ribeira, y en el Campeonato de España de Clubes, plata en el Gallego Individual Absoluto tras caer en el punto de oro con el vigués Efrén Alonso, el luchador del Olímpic disfrutó en la capital griega del que él mismo dice es su mayor éxito deportivo en sus ocho años en el taekuondo de combate.

Tocado en la cadera

«Foi toda unha experiencia» la de Atenas, recuerda Padín. En su caso «era o meu segundo Campionato de Europa», tras estrenarse en el 2009 en el Europeo Júnior en Suecia. De su debut continental aprendió a controlar los nervios que hace cuatro años le habían costado la eliminación en primera ronda. «Xa tiña unha imaxe do que era un Europeo, e notei menos os nervios».

Dominado el aspecto psicológico, el vilagarciano tuvo que lidiar con su mermada condición física. «Tiña mal a cadeira. No primeiro combate vencín a un grego, 6-5 con dificultade. No segundo tocoume un turco. Forcei, vin que non me ía mal, e gañei 8-5». Y llegó a semifinales, con el también gallego José Fernández, a la postre subcampeón, que le ganó por decisión arbitral tras empatar hasta en el punto de oro. Padín no pedía más.