El Supremo echa por tierra los planes para edificar en el Campo do Escaravello

Cristina Viu Gomila
Cristina Viu CARBALLO / LA VOZ

FIRMAS

La decisión impide que se cumpla el convenio por el que se cedió al Concello de Laxe el terreno del campo de fútbol

03 ene 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

El Supremo ha zanjado el conflicto que el Concello de Laxe mantiene desde el 2009 con la Xunta por la calificación urbanística del Campo do Escaravello. El tribunal ha rechazado el recurso de casación interpuesto contra la decisión del TSXG de no admitir la demanda para que la finca municipal sea considerada suelo urbano consolidado. El PXOM laxense fue aprobado a finales de octubre del 2009, aunque sin incluir el solar del Ayuntamiento, en el que solo se podrá edificar si previamente se aprueba un plan parcial.

El fallo judicial cierra definitivamente el proceso del plan urbanístico laxense, que se inició con la primera aprobación provisional en septiembre del 2006, y tira por la borda el proyecto del gobierno laxense de sacar rendimiento pecuniario del terreno y utilizarlo para sanear las cuentas municipales. En el 2007 ya quiso realizar una permuta y cambiar la finca por cuatro millones de euros, una escuela infantil y un centro sociocultural, pero también se encontró con la oposición de los tribunales. El problema mayor vino cuando la Xunta decidió aprobar el PXOM sin incluir el Campo do Escaravello. Entonces el Concello recurrió la decisión de la Consellería de Política Territorial ante el TSXG, al igual que hicieron otros tres propietarios de solares en la misma zona, aunque solo el Ayuntamiento llegó hasta el Supremo.

Edificabilidad

Las posibilidades de edificabilidad del campo de Escaravello están también ligadas a un convenio con la heredera de Isidro Parga Pondal, que fue asumido por una empresa filial de la promotora Elyte. Parte del acuerdo ya se llevó a cabo con la cesión de los terrenos en los que se asienta ahora el campo de fútbol que construyó la Diputación. Para terminar de complicar las cosas, esa finca fue utilizada como aval en un pleito de la constructora y pasó a otra compañía.

A pesar de todo ello, el gobierno local de Laxe ha mantenido la esperanza de reconducir la situación obligando a la Xunta a considerar el Campo do Escaravello como suelo urbano consolidado.

La oposición no está de acuerdo con esta medida. El PP presentó en el pleno ordinario de septiembre una moción para que se retirara el recurso de casación que ahora ha sido rechazado. Los populares reclaman que el terreno quede para zona de ocio y estacionamiento. A la iniciativa se sumaron el BNG e IxLaxe.

Con este nuevo revés judicial, la situación urbanística del tramo que va desde el pabellón polideportivo hasta la primera manzana construida junto a la plaza de los Voluntarios se ha complicado todavía más.

La edificación en el Campo do Escaravello es muy difícil, porque supondría que todos los dueños tendrían que llegar a un acuerdo y convertirse en promotores en una época muy difícil. El Concello carece de medios financieros para ello y las pretensiones de los socialistas no están siendo apoyadas por la oposición, por lo que no hay posibilidades políticas ni económicas.

La forma en que se resolverá el convenio que el Ayuntamiento firmó con la heredera de la familia de Parga Pondal es otra incógnita. La solución en el caso de que una de las partes no cumpliera las condiciones del acuerdo ya no es posible, puesto que en una de las fincas cedidas hay una obra pública, pero el Concello no puede ya ofrecer ejecutar su compromiso, por lo que, en principio, debería pagar el terreno, algo que no puede hacer tampoco por falta de fondos.

Según el alcalde, el Campo do Escaravello tampoco puede dedicarse a servicios, como pretenden los grupos de la oposición, por lo que no podrá ser disfrutado por los vecinos y visitantes en fechas próximas, aunque cabría la posibilidad de proponer a la Xunta un cambio en la calificación del suelo.

La Xunta rechazó hasta en dos ocasiones el PXOM laxense a causa de la excesiva edificabilidad, y una de las zonas más problemáticas era el terreno municipal. Por esta área se interesó anteriormente Fadesa, que logró sacarla de la Red Natura 2000 para asegurarse de que podría construir en ella. El proyecto no salió adelante y la zona fue cambiando de manos. La parte más interesante para las promotoras era, precisamente, el Campo do Escaravello.