Santa Cruz sufrió una oleada de robos en los últimos días

Eduardo Eiroa Millares
Eduardo Eiroa OLEIROS / LA VOZ

FIRMAS

Los cacos entraron en un restaurante y en la oficina de Correos del lugar

21 dic 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Los vecinos de Santa Cruz (Oleiros) viven con más preocupaciones desde hace unas semanas. En ese tiempo varias viviendas y locales comerciales sufrieron la visita de ladrones que, además de los destrozos para acceder a los inmuebles, se llevaron diferentes objetos, en algunos casos de valor.

Así, la semana pasada, presumiblemente en la noche del jueves al viernes, alguien accedió a la oficina de Correos existente en la localidad llevándose de ella el dinero que había en la caja -solo quedaba cambio en monedas, por lo que sustrajeron una pequeña cantidad-, y otra caja metálica, cerrada, en la que los cacos seguramente sospecharon que había dinero, aunque estaba vacía.

La responsable del establecimiento explica que para acceder al interior los cacos rompieron la cerradura. Ese fue, en su caso, el único destrozo que causaron. Las dependencias de Correos en Santa Cruz funcionan como oficina auxiliar de la sede de Perillo, y abren solo dos horas al día. Allí no se guarda dinero ni mercancías valiosas, por lo que el local no contaba con especiales medidas de protección. «Fue un aviso», dice su responsable, que explica que desde ahora extremará las precauciones para atajar futuros problemas.

Solo dos días más tarde otro negocio fue asaltado siguiendo el mismo método. Los cacos forzaron una puerta trasera de la arrocería Sal y Pimienta y se llevaron del restaurante la caja registradora entera, además de varias botellas de vino. Desde el establecimiento indican que reponer lo robado y arreglar las puertas puede suponerles un desembolso cercano a los 2.000 euros, a lo que hay que sumar la cantidad que dejaron de ingresar por tener que cerrar durante un día mientras arreglaban los desperfectos.

Son los casos más relevantes y notorios, pero hubo más en la localidad en las últimas semanas. Al parecer, los cacos visitaron también una vivienda de veraneo llevándose diversos objetos, y habrían intentado acceder a otro establecimiento hostelero.

Al menos en los dos primeros casos los afectados presentaron sendas denuncias en el cuartel de la Guardia Civil, que investiga los hechos sin que por el momento se registrase ninguna detención.

Un ferrolano detenido

En la localidad sospechan que los autores de los robos pueden ser varias personas que fueron vistas merodeando por diversos locales en los últimos tiempos. Sin embargo, hasta el momento no se ha podido identificar a los atracadores.

La Guardia Civil sí ha dado con un hombre que en esos mismos días cometió un atraco en una vivienda en la calle Denosiña, en Dorneda. Se trata de un vecino de Ferrol, de 32 años, detenido el miércoles.

Al parecer, el hombre saltó la verja de la finca, que no estaba ocupada en ese momento, y tras forzar una ventana accedió al interior de la vivienda.

El caco desmanteló íntegramente la instalación de fontanería y arrancó la totalidad de las tuberías de plomo, llevándose también varias griferías, un fregadero y comestibles. Quedó en libertad a la espera de ser citado por el juzgado.