Dos carteles, un único autor

o. p. LALÍN / LA VOZ

FIRMAS

MARCOS MÍGUEZ

El pintor Vidal Souto firma las obras que anunciaron la pasada Feira do Viño do Ribeiro y el próximo Cocido

16 nov 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Cuando el alcalde de Lalín presentaba el pasado miércoles el cartel anunciador de la próxima edición de la Feira do Cocido, relataba la elección del artista ourensano Vidal Souto indicando que surgió su nombre como uno de los grandes pintores de Galicia, cuya obra gusta a José Crespo. Le faltó indicar si entre esos trabajos se encontraba el cartel anunciador de la Feira do Viño do Ribeiro celebrada en mayo, y que se presentó un par de meses antes en un acto al que asistieron el alcalde de Ribadavía, Marcos Blanco, y el presidente de la Denominación de Origen do Ribeiro, Luis Anxo Rodríguez.

Porque Vidal Souto es el autor de ambas obras. Unos trabajos que no pueden negar una misma paternidad creativa: tanto en la obra realizada para la Feira do Viño como para la Feira do Cocido, es una figura femenina silueteada en negro la que soporta el peso del cartel, en el primer caso con la cabeza sobre una botella, y en el cartel lalinense soportando un tocado que incluye la silueta de un cerdo.

También las tonalidades guardan semejanza. Vidal Souto había apuntado al empleo de «ouro blanco con destellos dourados do amencer que evocan os brancos do Ribeiro». Del mismo modo el nombre de Lalín que corona el rostro femenino que divulgará la cuadragésimo quinta edición de la Feira do Cocido aparece rodeado por tonos dorados, aunque suma a mayores el verde de los grelos, el tinto del vino y el azul del cielo de Lalín, una licencia pictórica a la que Vidal Souto encontró simbología sobre la marcha, durante la presentación del cartel.

Y por último, la mayor coincidencia que deja bien claro que son dos carteles y un único autor es la que dio el propio alcalde lalinense el miércoles: «Con poucos trazos, explícao todo». Sucede tanto en la obra que divulgó la Feira do Viño do Ribeiro como en la que llevará el nombre de la Feira do Cocido por los distintos rincones de la geografía gallega. Vidal Souto hablaba en Lalín de su cartel reseñando que es una obra semifigurativa, con emociones a través del color, unos adjetivos que parecen aplicables también a la obra precedente que diseñó para Ribadavia. Y es que cuando un autor tiene un estilo propio definido resulta fácil que toda su obra esté impregnada de unas características similares. Y además, si un buen cocido marida bien con un buen Ribeiro, ¿cómo no van a hacerlo las obras que los promocionan a ambos?.