El mar asciende en la costa viguesa entre 2 y 3 milímetros anuales. En el año 2050 desaparecería la playa de Rodas
11 nov 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Analicemos los efectos presentes del cambio climático y sus escenarios futuros en nuestro entorno en los próximos años, antes de que llegue lo peor. Con menos material se hacen buenas películas de miedo.
La temperatura aumentará en Vigo una media de 1,5 grados. No parece mucho pero sus consecuencias serán devastadoras. No pensemos que ese aumento global se traducirá en una buena noticia porque tendremos más calorcito y más días de playa. Nuestra vida cotidiana cambiará, en efecto, para mucho peor.
Se verán alterados los ciclos naturales de floración en las plantas, afectando a todo tipo de cultivos, y relegando aquellos que demanden períodos fríos? será un duro golpe nada menos que para nuestros sagrados grelos. Las especies mediterráneas de flora y fauna irán colonizando nuestro entorno, y con esta invasión biológica tropical vendrán sus plagas asociadas, transmisoras y propagadoras de enfermedades desconocidas en nuestro entorno. los períodos de riesgo extremo de incendios también se incrementarán, extendiéndose en otoño y primavera, incendios que a su vez retroalimentan y aceleran el propio cambio climático.
Este calentamiento global incrementará el aumento del nivel del mar. Actualmente por efecto del cambio climático el mar ya asciende en la costa viguesa entre 2 y 3 milímetros anuales, parece poco relevante pero las previsiones indican que en el año 2050 el incremento podría superar los 7 milímetros anuales, y poco después un centímetro al año. El nivel del mar subirá cada vez más en menor tiempo.
Los efectos más evidentes de este aumento exponencial en el nivel del mar se producirán en la línea litoral viguesa, afectando directamente a las playas, especialmente las artificiales, que desaparecerán por más arena que nos empeñemos en seguir tirando, acelerando vertiginosamente el proceso que ya vivimos en la actualidad. Como media nuestras playas retrocederán 15 metros en el año 2050. La tendencia será más acusada en las Cíes, en donde previsiblemente «la mejor playa del mundo» desaparecerá y el mar conseguirá separar, como originalmente estaban, la isla del faro de la de Monteagudo.
Las marismas litorales acusarán esta invasión marina. Concretamente la marisma del Lagares quedará casi permanentemente sumergida alterando irreversiblemente su delicado equilibrio entre aguas dulces y salobres y, por lo tanto, perderemos nuestra joya ecológica. Simultáneamente las mareas ascenderán por el curso del Lagares incrementando las inundaciones en Fragoso.
La peor parte se la llevará la ría como ecosistema, en el que su afloramiento (el régimen de vientos que aporta su extraordinaria productividad, que ya se está recortando actualmente en un 30%) se reducirá críticamente. Este efecto del cambio climático ya es una realidad, pues la tasa de renovación de las aguas de nuestra ría se duplicó en los últimos 40 años. Su mayor salinidad afectará también a las zonas de cultivo y bancos marisqueros de San Simón. El aumento de la temperatura media de las aguas marinas se potenciará en la ría, haciendo que las especies subtropicales invadan nuestras aguas a costa de la desaparición de otras especies de aguas frías? duro golpe a nuestros bancos marisqueros.
Las lluvias tienden a reducirse, pero aunque lloverá menos días, cuando lleguen las precipitaciones serán muy violentas y torrenciales como las gotas frías mediterráneas y acompañadas de fuertes vientos. Vigo sufrirá frecuentes ciclones y algún día padeceremos la fuerza desbocada de un huracán.
En general las tormentas, más frecuentes y con mayor intensidad, efecto que también estamos constatando actualmente, azotarán con dureza toda la costa, aumentando su nivel de erosión y el retroceso generalizado del litoral. Las inundaciones, frecuentes cuando la lluvia torrencial coincide con la pleamar, incrementarán también su frecuencia y volumen.
Si el panorama resulta desalentador pensemos que Vigo no será una zona especialmente castigada ni mucho menos estamos describiendo el peor de los escenarios posibles para nuestro entorno. Es un problema global y no tenemos tiempo que perder.
chequeo al medio ambiente el cambio climático