Futuros oficiales de cinco países cursan estudios en la Escuela Naval
10 nov 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Alumnos de las academias militares de Francia, Estados Unidos, Tailandia y por primera vez este año Rumanía conviven en la Escuela Naval de Marín durante el curso lectivo. La relación de intercambios se extiende también a los docentes y a las visitas institucionales que, de forma periódica, tienen lugar entre altos mandos de distintas armadas aliadas. Marín se convierte, de esta forma, en un referente de las relaciones de España con otros países y la creciente internacionalización de la institución castrense revela una mayor cooperación entre distintas armadas.
En Marín coexisten varias líneas de colaboración internacional. Desde hace más de cincuenta años, la Armada Real Tailandesa envía a algunos de sus mejores alumnos a esta institución para formarlos. En la actualidad, hay tailandeses en todos los cursos. El alférez de fragata Sarut Puangragsa es el más veterano de los alumnos que estudian actualmente en el recinto castrense. Le queda este curso para finalizar y también formará el próximo mes de julio con el resto de sus compañeros en los actos del día 16.
A su retorno a Tailandia, Sarut pasará un año de readaptación al sistema militar de su país, colaborará en la academia del país asiático y se embarcará para iniciar su trayectoria profesional de oficial al mando de un buque. Admite que habrá muchas cosas que echará de menos. «Me va a costar despedirme de mis compañeros tras cinco años juntos».
Léa Quiniou es francesa y es guardiamarina de primero en la academia gala de Brest. Escogió España porque la oportunidad era doble: mejorar su nivel de castellano y tener una experiencia internacional en su etapa formativa como militar. Encuentra diferencias entre España y Francia, con cosas buenas en ambos sistemas. Como sus compañeros españoles, en Brest se estudia el grado de Ingeniería a la par que los estudios propios de un oficial de la Armada. Sobre los guardiamarinas españoles, Léa destaca que son «simpáticos» y que ayudan mucho a los alumnos del intercambio internacional.
El intercambio de alumnos franceses es una muestra de la puesta en marcha de un programa que funciona a modo de un plan Erasmus militar. En base a este plan, el curso pasado pasó un trimestre en Marín una guardiamarina polaca y desde septiembre a diciembre destaca la presencia de varios futuros oficiales de Rumanía.
Annápolis
Kathleen Mullen y Chad Hingst son guardiamarinas estadounidenses de segundo curso. Procedentes de la academia de Annápolis, su estancia en la Escuela Naval les permite perfeccionar sus conocimientos de español, a la vez que se hacen una idea más exacta de cómo es el país, su cultura y su gastronomía. Precisan que la rutina diaria es bastante parecida y destacan el carácter práctico del plan de estudios español.
La americana Mullen resalta que la convivencia en Marín es «fantástica»
La francesa Quiniou destaca la importancia de la colaboración internacional