El cielo de la comarca también vivió la Segunda Guerra Mundial

Ángel Palmou CARBALLO / LA VOZ

FIRMAS

Un Douglas Invader aterrizó en la playa de Traba, en la Costa da Morte, en junio de 1941. La zona fue escenario de una decena de sucesos aéreos entre 1941 y 1944
Un Douglas Invader aterrizó en la playa de Traba, en la Costa da Morte, en junio de 1941. La zona fue escenario de una decena de sucesos aéreos entre 1941 y 1944

La zona fue escenario de una decena de sucesos aéreos entre 1941 y 1944

21 oct 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Siglos de naufragios y accidentes marítimos acuden con rapidez a la mente para construir el imaginario colectivo de la Costa da Morte, pero la crónica negra de la comarca se escribe también desde el aire y en un tiempo mucho más concreto, la Segunda Guerra Mundial. Unos cuantos sucesos con los aviones de los aliados y del eje como protagonistas tuvieron por escenario este litoral y permanecen aún vivos en el recuerdo de los más veteranos del lugar.

Desde Caión a Fisterra, la comarca fue testigo de varias escaramuzas y accidentes que concluyeron con al menos una decena de aeroplanos estrellándose o realizando aterrizajes y amerizajes de emergencia en las playas y aguas de la zona, tal como recuerdan algunos habitantes y como han recogido también investigadores como el historiador José Antonio Tojo Ramallo o el divulgador Agustín Ruzafa Almodóvar.

Uno de los primeros casos documentados tuvo por escenario una playa de la zona de Fisterra, donde el 20 de junio del 41 se vio obligado a realizar un aterrizaje forzoso un Bristol Blenheim (un bombardero ligero) de la fuerza aérea británica, la RAF. Todos sus tripulantes resultaron ilesos, una suerte que no corrieron los protagonistas de muchos de los otros sucesos ocurridos por estos lares.

El paso de buques por la zona de Fisterra susceptibles de convertirse en objetivos de los aviones de uno y otro bando y la coincidencia sobre la zona de varias rutas aéreas contribuyeron a la proliferación de casos como el que tuvo lugar solo unos meses después, en enero de 1942, en la ría de Camariñas. Hasta allí fue a parar un bombardero alemán que sufrió daños tras atacar a un barco británico frente a las costas portuguesas; allí tuvieron que amerizar también ese mismo año dos hidroaviones de la Luftwaffe para ser reparados, y cerca de allí, en las inmediaciones de Area da Vila, puso fin a su periplo guerrero el 13 de agosto del 43 un Kondor alemán tras un combate con un bombardero americano.

Expectación entre los vecinos

Estos sucesos despertaron gran expectación entre los habitantes de los alrededores que, en varias ocasiones, fueron los primeros en socorrer a los supervivientes, tal como ha documentado Diego Alonso Freire para el caso del Kondor que aterrizó en Camariñas en agosto del 43, o como ha relatado también Roberto Traba Velay a propósito del cuatrimotor derribado en Langosteira solo 20 días después.

Barcos y pescadores de la zona, como los de las tres embarcaciones fisterranas que salieron al rescate de este último avión, así como los vecinos que acudieron hasta el lugar donde aterrizaron varios aviones dañados en combate, como en Traba de Laxe, auxiliaron a los pilotos y al resto de las tripulaciones. Ajenos a las barreras del idioma, a las banderas que defendían unos y otros e, incluso, al riesgo que suponía aproximarse a unos aparatos repletos de armas y combustible, los vecinos escribieron así una página más de la historia de la Costa da Morte.

Muchos de los tripulantes supervivientes fueron auxiliados por los vecinos