Coinciden en que desabastecer a la industria no solucionará la crisis
20 oct 2012 . Actualizado a las 07:00 h.La propuesta de la Organización de Productores Lácteos de convocar una huelga para el día 6 de noviembre no ha tenido una buena acogida en la Costa da Morte. La entidad pretende que los ganaderos dejen de entregar su producción a las industrias a partir de ese día, pero los ganaderos de la zona no consideran que sea la solución al problema.
Para los productores de la comarca, la culpa de la crisis que vive el campo es de la distribución. El uso de la leche como producto reclamo en algunos comercios es una estrategia que daña todo el tejido económico rural y está llevando a las granjas a una situación muy difícil.
Manuel Ramón Puñal, que tienen una explotación en Pazos, asegura que este procedimiento solo sería viable si se cerraran las fronteras, de modo que la industria quedara realmente desabastecida. De todos modos, cree que los profesionales no podrían aguantar el coste que tendría una huelga, sobre todo en este época del año, cuando todavía están terminando de elaborar los silos, uno de los trabajos agrícolas más caros.
Más radical es Víctor Gómez, de Muxía. Cree que la solución podría ser un paro, aunque reconoce que «é imposible» llevarlo a cabo, porque exigiría la colaboración de todos los productores. Lo mismo considera José Manuel Gil, de Cores. Afirma que es preciso realizar «algo drástico» y reconoce que las manifestaciones que se han realizado hasta el momento no han conseguido resultados. Afirma que en el caso de que la iniciativa salga adelante se tendrá que evitar que los camiones lleguen a las granjas. Al igual que sus compañeros, no confía en que todas las explotaciones se nieguen a entregar su producción.
Para Jesús Perfecto Fernández, de Olveira, la situación es tan dramática que la huelga solo podría perjudicar a los propios ganaderos de la zona. Considera que a las industrias no les importa que las granjas tiren con la leche porque siempre pueden recibirla de fuera.
En general, todos los ganaderos consultados consideran que la labor de los sindicatos no ha sido adecuada. De hecho señalan que la mayor parte de los granjeros de la zona no fueron a las manifestaciones convocadas por su falta de confianza en la resolución de la crisis. Jesús Perfecto Fernández señala: «Desde que se puxeron as cousas tan mal práticamente non se moveron. Só fan algo de publicidade». Además reconoce que actualmente los profesionales del sector «teñen que atender ao seu traballo».
Para la mayoría de los ganaderos de la zona, lo peor es la cantidad de horas que dedican a su trabajo y los nulos beneficios que obtienen del él. En problema es que los gastos de producción siguen incrementándose, mientras que únicamente hay la esperanza de que el precio de la leche suba un céntimo este mes. Los profesionales del sector calculan que necesitan al menos 0,5 euros más para poder equilibrar los ingresos y los gastos, porque el pienso ha vuelto a subir.
Para los jóvenes como los hermano Fernández de Olveira, que tienen un proyecto de ampliación en marcha la situación es todavía más complicada. Las amortizaciones añaden más carga a las granjas.
Manuel Ramón Puñal recuerda que otro problema es que ha bajado el precio de la leche. Él comercializa la variedad natura, por la que le pagan dos céntimos más, pero la alimentación necesaria es mucho más cara. Afirma que a principios de año le pagaban entre 36 y 37 céntimos por el mismo producto.