El futuro de los centros de discapacitados está en el aireEl Stand, obligado a recurrir a un ERE

María Xosé Blanco Giráldez
m. x. blanco RIBEIRA / LA VOZ

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CARMELA QUEIJEIRO

La Xunta mantiene silencio sobre la concesión de ayudas en el 2013

23 sep 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Consiguieron vencer los obstáculos que la crisis puso en su camino a trancas y barrancas, pero los centros de atención a la discapacidad de Barbanza dan por conseguida la financiación para acabar el año. Ahora, toca mirar al 2013 y los responsables de estos servicios lo hacen con incertidumbre y muchísimo temor. Y es que, a estas alturas, la Xunta mantiene un silencio absoluto sobre la continuidad de las ayudas. Nuevos recortes pondrían contra las cuerdas a varias entidades y todas estarían abocadas a reducir servicios.

La presidenta de Ambar, Milagros Rey, lo tiene claro: «Se a Xunta nos reduce as subvencións non poderemos garantir o servizo, polo menos, tal e como funciona na actualidade». Teme también que se prolonguen los retrasos en la recepción de las ayudas, un problema que sufrieron en verano: «Se a situación se alonga no tempo teriamos difícil facerlle fronte aos pagos, xa que tampouco podemos recorrer aos bancos».

Desde esta misma perspectiva ve el futuro Xoán España, director de Amicos: «Témolle ao retraso nos cobros e á diminución de axudas nos programas de emprego e cooperación. O que está claro é que se aplican novos recortes entraremos nunha situación dramática». Él va un paso más allá, y asegura que lo peor llegará incluso después del 2013: «Ese ano remata a execución dos fondos europeos, cuxos remanentes poden prolongarse un exercicio máis pero, ¿que pasará despois?».

Preocupado por el futuro se muestra también Ramón Sestayo, vicepresidente de Cogami y responsable de Adibismur: «Todos os partidos políticos din que van apostar polos asuntos sociais, pero o certo é que incerteza sobre o 2013 é total».

La sombra del anunciado rescate económico pesa sobre el futuro de estos centros. En caso de que se materialice, las pautas de actuación que reciba España pueden ir en detrimento de estos imprescindibles servicios.