Una lesión anticipa la retirada de el internacional suizo de origen gallego Ricardo Cabanas, que podría orienta su futuro lejos del balón, hacia los despachos de la banca
21 ago 2012 . Actualizado a las 10:16 h.El fútbol gallego cierra un capítulo de su historia. El crac de la emigración, Ricardo Cabanas Rey (Zúrich, 1979), se aleja del césped. Una lesión en el cartílago de su rodilla le venía dando la lata desde que jugaba en el Colonia alemán (hace un lustro) y ahora le impedirá seguir vistiendo la camiseta de su Grasshopper.
Es el internacional de origen gallego más sonado de los últimos tiempos, con 51 partidos con la selección de Suiza, entre ellos los de las Eurocopas del 2004 y 2008, y el Mundial del 2006; más tres amistoso con la selección de Galicia. Fue centrocampista de referencia en el Grasshopper y supo desenvolverse en la Liga francesa (Guingamp) y alemana (Colonia).
Pero todo esto, según su padre Ricardo Cabanas, se veía venir. «Cuando tenía dos años de edad, le puse a él y a varios de sus amigos apoyados sobre una de sus piernas encima de un balón reglamentario. Solo Ricardo se mantuvo en pie. Es un indicativo de la coordinación y la técnica que puede tener para el fútbol», explica. «Niños como mi hijo nacen, nadie los puede hacer. Cuando los ves en el campo, ves a un entrenador», añade.
Suiza siempre tuvo a su internacional gallego como ejemplo de talento y profesionalidad. Por eso, luchó a toda costa para que España no se adueñase de su futbolista franquicia. Sin embargo, el futuro de Cabanas podría estar alejado del deporte. Decidido a mantenerse al margen del estrés de los banquillos, la gestión podría ser una opción. Pero lo que realmente le motiva es la banca, ámbito en el que ha centrado su formación académica.
El Grasshopper cuida de su historia viva y mantiene en vigor los cinco años de contrato que le quedan. Galicia quedaba lejos. El Deportivo lo intentó en sus inicios, pero la evolución de su carrera hizo inviable su aventura gallega más adelante.