«De todo lo prometido, nada»

Cristina Barral Diéguez
Cristina Barral PONTEVEDRA / LA VOZ

FIRMAS

RAMON LEIRO

El dueño de Frigoríficos Devesa se queja del trato de las Administraciones

15 ago 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

15 de febrero del 2012. Hace hoy justo seis meses un incendio declarado a las 11.37 horas destruía la nave principal de la empresa de congelados Frigoríficos Devesa S.L. Las instalaciones de la firma ubicada en As Veigas de Almorzar, en la parroquia de Bemil, en Caldas, quedaron destruidas y su propietario, Manolo Devesa, reclamaba un día después del suceso ayudas públicas para retomar la actividad «lo antes posible» y evitar un efecto dominó sobre otras empresas del grupo -Devesa Express y Frutas Devesa-. Medio año después del incendio, los trámites van más despacio de lo esperado a pesar de que se llegó a crear una comisión en el Concello para reflotar la firma y se mantuvo una entrevista con la secretaria xeral de Urbanismo de la Xunta, Encarnación Rivas. También visitó la nave calcinada el conselleiro de Economía, Javier Guerra.

«En su día me prometieron muchas cosas, pero de todo lo prometido, nada. El tema está sin arreglar, la documentación presentada hace poco y la licencia pendiente de la Xunta», comentó ayer Manolo Devesa desde Valencia, donde pasa unos días de vacaciones para «vaciar la cabeza». La documentación a la que alude es el plan parcial de un ámbito que, además de los terrenos de Frigoríficos Devesa, incluye otras firmas como Indalsu. En total, son 120.466 metros cuadrados los afectados por la modificación puntual. En las normas subsidiarias de Caldas ese suelo es apto para urbanizar, pero no industrial. De hecho, la falta de infraestructuras como hidrantes dificultó el trabajo de los medios de extinción aquel 15 de febrero. Se optó por el plan parcial al entender que es una solución más rápida que el PXOM, que Caldas tramita desde el 2003.

«Lo normal hubiera sido utilizar el ERE, pero los empleados siguen conmigo haciendo labores de limpieza y restauración de lo que se salvó del fuego», comentó el dueño, que rebajó las pérdidas a 4,5 millones de euros. Y añadió: «El seguro todavía no me pagó nada».

«Lo normal hubiera sido utilizar el ERE, pero los empleados siguen conmigo en otras labores»

Manolo Devesa