La macrofusión de turismo de la Xunta dejará tres edificios sin uso en la ciudad
FIRMAS
El pabellón de Galicia y dos inmuebles históricos buscan nuevos inquilinos
02 jul 2012 . Actualizado a las 09:36 h.El edificio blasonado de Mazarelos que alberga la Secretaría Xeral para o Turismo, la oficina turística de la Xunta situada en la rúa do Vilar y el pabellón de Galicia de San Lázaro son tres edificios que están buscando una nueva utilidad. La decisión del Gobierno gallego de organizar todo el entramado administrativo del área de turismo en un único organismo va a dejar en desuso varios inmuebles institucionales en la ciudad, algunos de los cuales tienen una difícil reutilización sin pasar por el bisturí de la rehabilitación.
La macrofusión del área de turismo, presentada hace semanas en el Parlamento por el conselleiro de Presidencia, Alfonso Rueda, se articulará en torno a la Axencia Galega de Turismo, un ente de nuevo cuño, bajo el cual se refundirán organismos como Turgalicia, con sede en A Barcia; el Instituto de Estudos Turísticos de Galicia, ubicado en el número 30 de la rúa do Vilar; la Secretaría Xeral para o Turismo, sita en la plaza de Mazarelos, o la Sociedade Anónima de Xestión do Plan Xacobeo, que le dio sentido al pabellón de San Lázaro que este año cumple sus 20 años de vida. También quedará bajo su paraguas el Centro Superior de Hostelería de Galicia, que se mantendrá en las dependencias que ocupa en A Barcia.
Los edificios que quedarán desocupados no tienen por el momento su futuro despejado, según las fuentes consultadas en el Gobierno gallego, aunque ya se ha iniciado un movimiento en cascada para que los inmuebles que forman parte del patrimonio de la Xunta, como es el de Mazarelos, puedan ser ocupados por organismos que ahora están pagado un alquiler. Se trata de una línea aplicada a todos los niveles por Facenda, que el último año suprimió 33 contratos de alquiler y renegoció otros 21, ahorrando 1,7 millones de euros.
Interés de Augas de Galicia
El que tiene más difícil reutilización es en estos momentos el pabellón de Galicia, concebido como una instalación temporal, pero a la que el tiempo le está pasando factura con las humedades, goteras y problemas de calefacción. Augas de Galicia ya inspeccionó el edificio por si le permitía desprenderse de alguno de los alquileres que están pagando este organismo público. Pero por el momento no se ha tomado ninguna decisión, por lo que el futuro del pabellón de la Expo del 92 está todavía en el aire y a la espera de saber qué se puede hacer con él.