Veira ha dejado el Alborada para montar «el restaurante casi perfecto»
11 abr 2012 . Actualizado a las 07:00 h.El mundillo de la gastronomía gallega se convulsionó esta semana con la noticia de que el chef coruñés Luis Veira ha dejado el restaurante Alborada, del que era cabeza visible en los fogones. Veira anuncia ahora un ambicioso proyecto para «convertir Galicia en referente gastronómico internacional», con una meta ambiciosa: las tres estrellas Michelin.
-Menuda sorpresa su salida del Alborada.
-Bueno, soy un tipo emocional, vivo de las emociones transmitidas por medio de la cocina y en esa búsqueda creí que era el momento de montar algo mío. [En el Alborada era jefe de cocina, pero no propietario].
-¿Abrirá su local de forma inminente?
-Si no es un mes, será en cuatro, pero ya. Quiero montar el restaurante casi perfecto, con la intención de convertir A Coruña y Galicia en referente gastronómico internacional, un auténtico pelotazo. Quiero que la gente que me visite diga: «¡Qué tío, merece la pena venir!».
-¿Y cómo piensa conseguirlo?
-En Galicia no existe nada como lo que quiero hacer, un local superpequeño, tal vez para 15 o 20 personas, aunque eso me cree problemas con las reservas y algún que otro enfado. Estará en A Coruña o su comarca y tendrá una parte de petit fours [pasteles horneados] y snacks. Y lo más importante, su precio no será prohibitivo, porque si algo he aprendido es que para vivir no necesito ganar dinero, solo vivir con lo que gano.
-¿Y el producto?
-Gallego, por supuesto, aunque tenga toques foráneos espectaculares. Estará centrado sobre todo en nuestro marisco y en algo de carne.
-¿Hay hueco en Galicia para un dos estrellas Michelin?
-¡Y para un tres! ¿Por qué no? Tenemos producto, gente con ganas de hacerlo bien y lugares bonitos para abrir un local. Tengo ganas de conseguirlas y me arriesgo a decir que es una meta, aunque tarde 20 años en lograrla.
-Y una meta muy ambiciosa.
-Yo me formé en restaurantes como el Bohío o El Celler de Can Roca, que podría convertirse este mes en el mejor del mundo, por delante del Noma. Allí, aparte de las cocciones a baja temperatura, aprendí a ser constante y a no bajar la guardia ni un instante, porque el día que lo hacías mal te sacaban de la cocina y te mandaban para atrás, a la sala de preparación. Era como Gran Hermano. Joan Roca quiere ser el número uno y para eso elige lo mejor y le da los mejores medios. Yo también pretendo ser ambicioso para crear algo excepcional.
-¿Cree que perderá la estrella el Alborada?
-No lo sé, pero confío en que no. Javier Rey, el nuevo jefe de cocina, es realmente muy buen chef, seguro que lo hace bien. Y A Coruña se la merece.
«Quiero que la gente que me visite diga: ?¡Qué tío, merece la pena venir!?»