La «Sarda sarda» suple a la xarda melva

espe abuín REDACCIÓN / LA VOZ

FIRMAS

La abundancia de bonito atlántico y melva en las costas gallegas palía para el cerco la falta de capturas de xarda, cerrada hasta el lunes

15 feb 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Aún no son ni las nueve de la mañana y la tripulación del cerquero Casal Novo, de Malpica, se apresura a vaciar al pie de la lonja del Muro el botín de los últimos lances antes de retirarse a descansar. El tamaño de las piezas deja ya en evidencia que no puede tratarse de jurel, ni de sardina, ni mucho menos de xarda. Su captura está cerrada oficialmente hasta hoy, pero que en virtud de un pacto entre artes de todo el Cantábrico seguirá sin poder pescarse hasta el lunes. Lo que descargan son ejemplares de bonito atlántico y de melva, especies ambas que cada año se prodigan más por las costas gallegas.

El Casal Novo dio con el banco de túnidos cuando faenaba en el mar de Caión. Y dejó en la lonja coruñesa 7.000 kilos de ambas especies, que se vendieron a dos euros el kilo. Buen balance, si se tiene en cuenta que, según los datos de la Plataforma Tecnolóxica da Pesca, el precio medio que ha tenido la melva en lo que va de año roza los 1,30 euros.

Tanto el bonito atlántico, que en A Coruña llaman albacora -pero solo familiarmente, pues ese apelativo lleva a confusión con el bonito del norte, Thunnus alalunga, en su denominación científica, y lo que ellos pescan es bonito atlántico o del sur, Sarda sarda, en latinajo-, como la melva «aparecen cando lles cadra», señala Andrés García Boutureira, patrón mayor de Sada. Este año cuadró y en cantidad. Tanta, que ya no es el primer barco que ha visto dañados los aparejos «porque lle entrou demasiado peixe no lance».

El bonito atlántico ya sorprendió la pasada temporada al propiciar una inusual -e inesperada- costera de invierno en los meses de diciembre y enero. Andrés García no recordaba ver tanta Sarda sarda en las costas gallegas desde hacía «máis dunha ducia de anos», aunque el tamaño de los ejemplares que se capturan en este ciclo es más pequeño.

Proliferación de la melva

Pero si los atunes atlánticos han vuelto a sorprender en este arranque de campaña, el gran descubrimiento de este año es, sin duda, la melva. Las descargas de este túnido, que no llega al medio metro de largo, se han multiplicado por nueve con respecto a las que se habían alijado en Galicia entre el 1 de enero y el 14 de febrero del 2011. Frente a las 6.301 toneladas que se comercializaron entonces se pasó a las 54.207 que se contabilizaron hasta ayer. De 10.760 euros de facturación a 70.053.

A Coruña es la principal puerta de entrada en Galicia de un producto que, básicamente, enfila hacia el sur -Andalucía, seguida de Levante, son sus principales mercados-. Pero este año ha entrado a rivalizar Malpica, aunque recibe mucha menor cantidad de la que llega al Muro, no en vano es en este puerto donde descarga casi todo el cerco de la provincia de A Coruña.

«Auxis rochei»

La melva es un túnido epipelágico pequeño, de carne parecida a la del atún, que abunda en el Atlántico